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En un campo cerca de Phoenix, Arizona,
científicos miden el crecimiento de plantas de trigo rodeadas por
niveles elevados de bióxido de carbono atmosférico.
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Las cosechas y el CO2
Por David
Elstein
19 de enero 2005 El trigo cultivado bajo niveles
elevados de bióxido de carbono (CO2) durante los próximos 50
años necesitará un poquito más nitrógeno para
crecer, pero no tanto como predicho anteriormente, según los hallazgos
de un estudio de dos años por algunos científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) y sus colaboradores.
Los niveles de CO2 atmosférico son proyectados a aumentar por 43 por
ciento para el año 2050. Niveles más altos de CO2 causan que
plantas tales como el trigo crezcan más grandes. Pero en teoría,
una planta más grande necesita más nutrientes tales como
nitrógeno, según el científico del suelo
Floyd J.
Adamsen. Él trabaja en el
Laboratorio
Estadounidense de Conservación del Agua, mantenido por ARS en
Phoenix, Arizona.
Por consiguiente, los científicos del ARS han estado tratando de
determinar si los niveles más altos de CO2 aumentarán la cantidad
de nitrógeno necesitada por el trigo y otras cosechas para su
crecimiento. Los científicos reportaron sus hallazgos sobre las
interacciones entre CO2 y nitrógeno en la edición de 'Agronomy Journal' (Revista de
Agronomía) de enero-febrero.
En el Centro Agrícola
Maricopa cerca de Phoenix, el grupo comparó el trigo crecido bajo
niveles actuales de CO2 con trigo cultivado con los niveles de CO2 esperados
para el año 2050. Una serie de tubos introdujo CO2 en parceles
circulares en campos al aire libre para aumentar las concentraciones del CO2 en
el aire durante el experimento de dos años. Las plantas cultivadas con
los niveles más altos de CO2 usaron solamente como de 3 a 4 por ciento
más nitrógeno que las plantas cultivadas con los niveles actuales
de CO2.
Los investigadores aplicaron fertilizante cuatro veces, una práctica
que extendió la absorción de los nutrientes. Basado en los
hallazgos del estudio, los granjeros en el futuro deberían aplicar
fertilizante cuatro veces en trigo, en vez de la práctica tradicional de
uno o dos aplicaciones.
Los científicos creen que los cultivadores necesitan entender como
los niveles aumentando de CO2 podrían afectar sus cosechas. Por
consiguiente, los granjeros podrían tener que adaptar sus
prácticas de granjería--tales como cambios al momento escogido
para las aplicaciones de fertilizante de nitrógeno, y las cantidades
usadas--para producir cosechas en las condiciones ambientales del futuro.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.