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Trigo madurando en las colinas del Palouse en el
estado de Washington.
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Sensores ópticos ayudan a los granjeros a
encontrar el trigo de alta calidad
Por David
Elstein
17 de diciembre 2004 Ya que los compradores
están dispuestos a pagar más por el trigo de alta calidad, los
granjeros necesitan no sólo cultivarlo, sino también saber los
sitios exactos en sus campos donde crece este trigo. Durante la última
década, un agrónomo del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) en Pendleton,
Oregon, ha ensayado varios instrumentos que algún día
podrían ayudar a los granjeros a identificar rápidamente el sitio
exacto del trigo de alta calidad.
Dan
Long comenzó ensayando aparatos para medir la calidad de trigo
mientras era profesor en la Universidad
Estatal de Montana, y él ha continuado este trabajo en el
Centro
del Columbia Plateau para Investigación de Conservación en
Pendleton. Él actualmente está trabajando con dos
compañías para desarrollar y ensayar aparatos
espectroscópicos que utilizan las fibras ópticas y la luz
infrarroja cercana para medir la concentración de proteína del
grano. Atado a una cosechadora, el aparato mide la concentración de
proteína del grano durante la operación de cosecha.
Los compradores desean niveles específicos de proteína en el
trigo, dependiendo de cómo el trigo será usado. Los panaderos
necesitan trigo de alta proteína para producir pan, pero prefieren trigo
de baja proteína para hacer pasteles, galletitas y galletas.
Además de proteína, los sensores ópticos pueden medir
niveles de grasa, aceite, carbohidratos y humedad en granos. Con esta
información, los granjeros posiblemente podrían segregar grano
durante las operaciones de cosecha y transferencia, basado en las calidades
específicas del grano. Como sucede en muchas otras cosechas, un solo
campo de trigo puede producir grano con variaciones significantes en cantidad y
calidad.
Granjeros también pueden usar la información derivada de los
sensores para el manejo de fertilizante, ya que el nitrógeno del suelo y
los niveles de proteína están correlacionados. Ellos
podrán tener la capacidad de saber cuales secciones de la granja ya
tienen suficiente nitrógeno. Esta información ayudará a
ahorrar dinero evitando las aplicaciones de nitrógeno innecesario y
también ayudará a proteger el medio ambiente contra el
nitrógeno excedente.
Long continuará a ensayar la calidad de grano el próximo
año y también espera usar información de los sensores
ópticos para estudiar los niveles de residuos de cosechas. Se
tardará hasta dos años más antes de que los sensores sean
disponibles comercialmente, según Long.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.