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 El cultivo de
cobertura de veza es una cosecha clave en una rotación de maíz,
soya y trigo orgánico que científicos de ARS están
estudiando en Beltsville, Maryland. Las vezas tales como una variedad que
florece temprano (mostrado aquí) aumentan el nivel de nitrógeno
en el suelo. |
La cultivación orgánica ofrece buena
sostenibilidad
Por Don Comis 26 de
noviembre 2004
Una rotación de cosechas orgánicas es tan sostenible
como la labranza de conservación o el uso del arado de cincel en cuanto
a pérdidas de nitrógeno y rendimientos de maíz,
según un estudio por el Servicio de
Investigación Agrícola (ARS). El estudio duró cinco
años, y mostró que una rotación por tres años con
cosechas orgánicas de maíz, soya y trigo, junto con un legumbre
como un cultivo de cobertura, tuvo pérdidas de nitrógeno y
rendimientos de maíz semejante a aquellos en campos donde se usan o el
arado de cincel o la labranza de conservación.
La rotación orgánica depende de abono de pollo, soya y
un cultivo de cobertura de veza como fuentes de nitrógeno. El estudio
mostró que el riesgo más alto de lixiviación de
nitrógeno al agua subterránea ocurrió en los campos con
labranza de conservación o el uso del arado de cincel donde se usaron
tanto el fertilizante comercial como el abono de pollo. Estudios adicionales
son planeados para medir or calcular las pérdidas de nitrógeno a
la lixiviación.
Los científicos del suelo
Michel
Cavigelli y
Steve
Green del ARS están estudiando las pérdidas de
nitrógeno que ocurren con sistemas de granjería orgánica y
convencional. Ellos trabajan en el
Centro
Henry A. Wallace de Investigación Agrícola, mantenido por el
ARS en Beltsville, Maryland. Su estudio es parte de un proyecto de sistemas de
granjería que empezó en 1996 para comparar la sostenibilidad de
granjería convencional y orgánica. Minimizar las pérdidas
de nitrógeno y otros nutrientes es un componente clave de sostenibilidad
ambiental y económica.
Cavigelli y Green usaron medidas y estimaciones para obtener una
impresión inicial del uso y las pérdidas de nitrógeno.
Están llevando a cabo estudios adicionales para mejorar su capacidad de
estimar con más exactitud la cantidad de nitrógeno agregado
naturalmente al suelo por las plantas de soya.
Los científicos consiguieron su abono de pollo--de compostaje y
no compostaje--de granjas comerciales en la Costa Oriental de Maryland.
Estudiaron rotaciones de maíz y soya, principalmente con trigo de
invierno, usando diferentes niveles de labranza.
Green presentó los hallazgos del estudio en la reciente
reunión anual de la Sociedad
Americana de Agronomía en Seattle, Washington. Él
también presentó un informe sobre el riesgo de pérdidas de
fósforo causadas por la erosión del suelo. Él
descubrió que el riesgo de la pérdida de fósforo debido a
la erosión del suelo fue semejante tanto para la granjería
orgánica como para los campos donde se usa el arado de cincel, pero el
riesgo fue menos con un sistema convencional de labranza de
conservación.
ARS es la agencia principal de investigaciones del
Departamento de Agricultura de EE.UU.