Un bocado rápido tiene más
calorías Por
Rosalie Bliss 21 de mayo 2004
Cada día, como un cuarto de adultos de EE.UU. de 20 o
más años comen comida rápida y toman dos veces más
refrescos dulces que aquellos que no comen comida rápida, según
un estudio nuevo por el Servicio de
Investigación Agrícola (ARS). El estudio enfoca en las
respuestas de más de 9.000 participantes en una encuesta. Estas personas
que comen comida rápida consumieron cantidades sustancialmente
más altas de calorías, grasas, carbohidratos, azúcares
agregados y proteínas que sus homólogos que no comen comida
rápida.
El estudio fue dirigido por la especialista de nutrición
Shanthy A. Bowman del Centro de
Investigación de la Nutrición Humana de Beltsville, mantenido
en Beltsville, Maryland, por el ARS, la agencia principal de investigaciones
científicas del Departamento de
Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés).
En el estudio, la definición colectiva de "comida
rápida" incluyó comidas que vinieron de pizzerías y
restaurantes de comida rápida.
Los respondedores, quienes son representativos de la
población general de EE.UU., fueron encuestados por dos días no
consecutivos por USDA-ARS. Comparados con las personas que no comieron comida
rápida, los respondedores que si comieron comida rápida en
cualquiera de los dos días tenían un punto medio más alto
del índice de masa corporal y más probabilidad de ser sobrepeso.
Aunque la comida rápida proveyó un tercero del
consumo diario de calorías para algunos de los respondedores, esas
comidas incluyeron casi nada de leche, frutas o jugos de fruta, las cuales son
fuentes importantes de nutrientes entre los grupos esenciales de alimentos. De
hecho, cuando la frecuencia de consumir comidas rápidas aumentó
de cero a dos días, los niveles de consumo de vitaminas A y C,
carotenos, calcio, fósforo y magnesio redujeron.
Los autores del estudio analizaron
datos
existentes del USDA sobre el consumo dietético, colectados en
encuestas a mediados de los noventa. Los resultados mostraron un aumento
significante en el consumo de comida rápida desde principio de los
noventa, cuando la encuesta previa fue conducida.
Horas de trabajo aumentadas y un aumento de 100 por ciento en el
número de los restaurantes de comida rápida en EE.UU. en los
últimos 25 años, hasta el total actual de como 250.000, ha
influenciado la cantidad de tiempo que la gente toma en comprar y preparar
comidas. Los investigadores concluyeron que planear comidas por la semana y
usar el plan en comprar comestibles ayudará a los adultos a resistir las
decisiones que resultan en tomar un bocado rápido.
El estudio aparece en la revista actual de
'Journal of the
American College of Nutrition' (Revista del Colegio Americano de
Nutrición). |