La
medición más exacta del polvo agrícola
Por Don Comis
10 de mayo 2004 Diferente de lo que se pensaba
anteriormente, el polvo agrícola no es un problema tan serio de salud,
según un científico del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) que ha encontrado
una manera más exacta para medir la contaminación causada por
este polvo.
El ingeniero agrícola Michael Buser y sus colegas en el
Laboratorio de Investigación de
Sistemas de Cultivación, mantenido por el ARS en Lubbock, Texas, han
encontrado que la medición es más exacto si se utilizan
sacamuestras que colectan las partículas suspendidas totales (TSP por
sus siglas en inglés) para obtener la concentración total del
polvo, seguido por análisis de laboratorio del filtro de el
sacamuestras. El análisis determina la distribución del
tamaño de las partículas, así como el porcentaje de la
masa total de la muestra que se compone de partículas más
pequeñas de polvo.
Buser evaluó los sacamuestras del aire de la Agencia de
Protección Ambiental de EE.UU. (EPA
por sus siglas en inglés) y encontró que ellas tienden a
sobreestimar la cantidad de partículas finas en el polvo
agrícola. La EPA tiene una red de sacamuestras del aire ambiental en
sitios a través de EE.UU. Para medir el polvo de una sola
operación, una agencia regional de la calidad del aire podría
requerir el uso de sacamuestras en forma de pila ("stack").
Buser descubrió que ambos tipos de sacamuestras son muy exactos para
medir el polvo urbano, el cual tiene una proporción más alta de
partículas finas de polvo, pero no funcionan bien para la
medición del polvo agrícola, donde las partículas
más grandes y menos dañosas predominan.
Hay una conciencia creciente sobre los riesgos de salud humana causados por
las partículas finas de polvo, y también un aumento en las
regulaciones impuestas por los gobiernos federales y estatales sobre la calidad
del aire. Los granjeros enfrentan la posibilidad de un requisito algún
día de obtener un permiso de contaminación del aire antes de arar
un campo para plantar sus cosechas. Empresas agrícolas tales como las
desmotadoras de algodón ya tienen que tener tales permisos.
La clave es la exactitud de los sacamuestras. Buser es uno de pocos
científicos del ARS que están llevando a cabo investigaciones
sobre conformidad con las regulaciones sobre la calidad del aire. El objetivo
de Buser es proveer información científica que permitirá
que los productores y procesadores agrícolas puedan obtener y mantener
permisos de operación sin hacer daño a la calidad del aire.
Más información sobre esta investigación aparece en la
revista 'Agricultural Research' de mayo, disponible en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/may04/dust0504.htm
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.
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