Termiticida suave pero fuerte ahora
patentado Por Erin
Peabody 22 de marzo 2004
El arma más reciente para la guerra contra las termitas
-- un cebo tóxico que es apetitoso a las termitas -- ha sido patentado
por científicos del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). Esto
significa que el termiticida de bajas dosis está aún más
cerca de llegar a los dueños del hogar y otros que están tratando
de combatir esta plaga que come la madera. Las termitas subterráneas de
Formosa les cuestan a los estadounidenses como 1 mil millón de
dólares cada año en costos de control y reparaciones.
El termiticida nuevo contiene concentraciones bajas de
compuestos naftalenicos similares a aquellos utilizados en bolas de naftalina.
Los investigadores con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y el Servicio Forestal del USDA han
encontrado que, aun en dosis bajas, la termiticida ayuda a controlar las
termitas subterráneas orientales, que son nativas de EE.UU.,
además de las termitas subterráneas de Formosa que son más
notorias.
El producto fue ensayado por los entomólogos M. Guadalupe
Rojas y Juan A. Morales-Ramos del Centro de Investigación de la
Región del Sur (SRRC por sus siglas en
inglés), mantenido por el ARS en Nueva Orleans, Luisiana, y el
microbiólogo Frederick Green III del Servicio Forestal, en el Laboratorio de
Productos Forestales en Madison, Wisconsin.
Green y sus colegas en el Servicio Forestal buscaron sustitutos
para los conservantes de madera que contienen metales pesados tales como
arsénico, cromo y cobre. Por su investigación, Green
encontró que ciertos compuestos naftalenicos no sólo previnieron
la descomposición de madera, sino también mataron las colonias de
termitas nativas.
Green colaboró con Rojas y Morales del SRRC a causa de su
conocimiento sobre las preferencias alimenticias de la termita. Los
investigadores del SRRC pudieron incorporar los compuestos naftalenicos en una
matriz a base de celulosa para hacer un cebo tóxico que funciona
lentamente, atrae las termitas, y estimula distribución más
amplia por toda la colonia.
Ya que los compuestos letales a las termitas son eficaces en
dosis bajas, ellos son económicos y amigables con el medio ambiente,
según los investigadores del ARS.
Rojas y Morales trabajan en la
Unidad de
Investigación de la Termita Subterránea de Formosa en el
SRRC. Una de las estrategias claves del programa es utilizar cebos
tóxicos para reducir las poblaciones de termitas.
ARS es la agencia principal de investigaciones
científicas del USDA. |