Los
científicos están en alerta para una amenaza transmitida por los
ácaros
Por Luis Pons
11 de marzo 2004 Una enfermedad de plantas
transmitida por ácaros está moviendose lentamente de
América del Sur hacia el norte. Por consiguiente, muchos
científicos están en alerta, incluyendo aquellos en el Servicio
de Investigación Agrícola (ARS) del Laboratorio de la
Entomología Sistemática (SEL por sus siglas
en inglés) en Beltsville, Maryland. ARS es la agencia principal de
investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.
(USDA por sus siglas en inglés).
Ellos están preocupados por la posibilidad de que la enfermedad
llamada leprosis de los cítricos, un virus que sustancialmente
dañó la cosecha de naranja de la Florida temprano en el
último siglo, de nuevo podría afectar a los cultivadores de
cítrico de EE.UU. Ellos tratan de prevenir otro brote enfocandose en el
vector de la enfermedad: el ácaro plano del género Brevipalpus.
El entomólogo Ronald Ochoa, quien es el experto en ácaros del
SEL, dice que la presencia de la enfermedad en América Central ha
llamado la atención de los científicos del ARS y del Servicio de
Inspección de la Salud de Plantas y Animales (APHIS por sus siglas en inglés)
del USDA.
Hay especies de ácaro que se piensa pueden ser capaces de transmitir
la enfermedad. Estas especies ya son abundantes en la Florida, California y
Texas, los tres estados que son los principales de la industria del
cítrico en EE.UU. Los científicos del SEL están
colaborando con el Departamento de
Agricultura y Servicios de Consumidores del estado de la Florida para
clarificar las diferencias entre las especies Brevipalpus que son sospechadas
de ser vectores del leprosis. Este trabajo es parte de otro proyecto más
extenso -- financiado en parte por APHIS y el
Servicio Extranjero Agrícola del
USDA, y dirigido por el acarólogo Carl C. Childers de la
Universidad de la Florida -- con el objetivo
de minimizar el impacto del virus.
Los síntomas del leprosis de los cítricos incluyen lesiones
pequeñas del color castaño que aparecen en las frutas, hojas y
ramas verdes de los árboles infectados. La enfermedad causa una
pérdida de crecimiento del dosel del árbol, y la caída
prematura de las hojas y la fruta, las cuales reducen la productividad de la
planta.
Durante su brote anterior, el virus fue transmitido a 17 condados en la
Florida para el año 1925 antes de ser erradicado por varias acciones,
incluyendo los cultivadores de cítricos plantando en sitios nuevos y
controlando los ácaros con azufre. El uso excesivo de azufre puede matar
los árboles cítricos.
Se puede leer más sobre está investigación en la
revista 'Agricultural Research' de marzo, disponible en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/mar04/citrus0304.htm
|