Aumentando la capacidad natural de las papas
de protegerse Por Jan Suszkiw 2 de
diciembre 2003
Las papas y otras plantas tienen la capacidad natural de
protegerse contra los insectos hambrientos y los microbios que causan
enfermedades. Pero algunas plantas no movilizan estas defensas a tiempo para
ser eficaz. Ahora científicos del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) están
probando un método para estimular estas plantas atrasadas y
fortalecerlas para la lucha.
En estudios en Prosser en el estado de Washington, los
científicos están rociando las plantas de papas con ácido
salicílico, una sustancia bien conocida como un ingrediente de aspirina.
En plantas, esta sustancia funciona como un compuesto de señal natural
que estimula una reacción protectora llamada resistencia
sistemática adquirida (SAR por sus siglas en inglés).
Los científicos de plantas tenían conocimiento
sobre la SAR por muchos años, pero hasta hace poco no habían
productos para activar SAR en cosechas tales como tomate, lechuga y espinaca.
Los beneficios asociados con la activación de SAR incluyen plantas
más saludables y una reducción en el uso de pesticidas.
Según Roy Navarre, no hay mucha información sobre
tales beneficios en papas, una cosecha con un valor de casi 3 mil millones de
dólares anualmente para los granjeros de EE.UU. Navarre es un
biólogo molecular en la Unidad de Investigación de
Vegetales y Cosechas de Forraje, mantenida por el ARS en Prosser.
Navarre y sus colegas comenzaron un proyecto este año
para descubrir estos beneficios. Por medio de estudios de laboratorio y de
campo, ellos esperan determinar cuáles de los estimulantes de SAR
funcionan mejor, en cuáles partes de la planta de papa, así como
la mejor dosis del estimulante y la duración del efecto.
Los científicos también prueban las defensas
activadas de SAR en las plantas, inoculandolas con organismos tales como el
tizón tardío de la papa, el moho blanco, el virus Y de la papa,
el áfido verde del durazno, y el nematodo agallador de la papa. Los
fumigantes químicos son una defensa ampliamente usada contra el nematodo
agallador, pero la inyección de estos productos químicos al suelo
les puede costar a los granjeros 250 dólares por acre.
Navarre dice que los resultados preliminares de los estudios son
prometedores, especialmente contra los viruses, porque no hay un método
directo actual de controlarlos. Se puede leer más sobre esta
investigación en la revista 'Agricultural Research' de diciembre,
disponible en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/dec03/plant1203.htm
ARS es la agencia principal de investigaciones
científicas del Departamento de
Agricultura de EE.UU. |