La ciencia hace la granjería
más productiva y más amigable con el medio ambiente
Por Kim Kaplan
24 de noviembre 2003
Agricultura y la protección del medio ambiente no tienen
que ser en desacuerdo. El Servicio de Investigación Agrícola (ARS), ahora celebrando su
quincuagésimo aniversario, ha ayudado a proveer a una base
científica fuerte para decisiones sobre la granjería. De este
modo, el ARS ha asegurado que agricultura es más amigable con el medio
ambiente, mientras manteniendo la vitalidad económica de la
granjería.
Desde la creación del ARS en 1953 como la agencia
principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU., la
agencia ha hecho muchos adelantos que han contribuido a la preservación
de los recursos naturales de los Estados Unidos.
Por ejemplo, ARS ha ayudado a prevenir la erosión de mil
millones de toneladas de suelo en EE.UU. con el desarrollo de la
Ecuación Universal de Pérdida de Suelo (USLE por sus siglas en
inglés) y sus revisiones. Esta ecuación fue el primer modelo
complejo de suelo que integraba prácticas diferentes de granjería
con diversos factores ambientales para predecir el efecto en la erosión
del suelo. Todavía es el prototipo para todos los sistemas
matemáticos que tratan de modelar los procesos ambientales.
Como una agencia federal con sus propios laboratorios y
científicos, ARS se conviene bien para conducir investigaciones
ambientales a largo plazo en gran escala, tales como los cinco proyectos de
Áreas de Evaluación de Sistemas de Gerencia (MSEA por sus siglas
en inglés). Estos proyectos eran en curso desde 1990 hasta 1999 y
evaluaron el impacto de prácticas de granjería en la
contaminación de recursos de agua con nitrato y pesticidas en la
región de producción de maíz en el medio oeste de EE.UU.
Pocos programas sobre agricultura y la calidad del agua han sido tan ambiciosos
y exitosos como MSEA, el cual ha ayudado a los granjeros a ser más
eficientes con sus aplicaciones de pesticidas y fertilizantes de
nitrógeno.
Nuevas invenciones de riego del ARS tales como válvulas
de impulso, aparatos para medir agua, y controles automatizados también
ayudan a los granjeros a utilizar mejor los recursos de agua que están
cada vez más en demanda.
Los científicos del ARS, juntos con otras agencias
federales y universidades, también han conducido investigaciones que han
animado a muchos granjeros a terminar su uso del arado y utilizar la labranza
de conservación para prevenir erosión del suelo. Este sistema
podría haber cambiado el suelo desde un productor de bióxido de
carbono a un acumulador de carbono en forma de materia orgánica valiosa.
Para encontrar más información sobre las maneras
en que las investigaciones de ARS han ayudado a preservar nuestros recursos
naturales, lea la revista 'Agricultural Research' de noviembre.
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/nov03/ars1103.htm
|