Algunas partículas de
lipoproteínas de baja densidad (LDL) son peores que otras
Por Rosalie Marion
Bliss 24 de octubre 2003
El consumo de niveles más altos de ácidos grasos
trans es asociado con niveles más altos de partículas
pequeñas y no saludables de lipoproteínas de baja densidad (LDL)
en la sangre, según un estudio reciente que fue financiado en parte por
el Servicio de Investigación Agrícola (ARS). ARS es la agencia principal de
investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.
Lipoproteínas se crean cuando la capa exterior de las
moléculas transportadoras, llamadas apoproteínas, rodean y llevan
colesterol ceroso, el cual es insoluble en la sangre.
LDL circula en la corriente sanguínea en forma de
poblaciones de partículas pequeñas, medianas o grandes, las
cuales llevan la mayoría de colesterol a las partes del cuerpo, y por
eso es conocido como el colesterol "malo". Partículas más
pequeñas se acumulan en la sangre más fácilmente que las
partículas más grandes. Desafortunadamente, investigaciones
anteriores han mostrado que aún entre la gente con niveles normales del
colesterol LDL en su sangre, aquellos con niveles altos de las
partículas más pequeñas de colesterol LDL tienen un riesgo
significativamente aumentado para la enfermedad cardíaca.
En el estudio, cada uno de los 36 voluntarios fueron provistos
con cinco dietas experimentales con períodos de 35 días para cada
dieta. Ingredientes claves del ensayo con varios niveles de ácidos
grasos trans eran margarina semi líquida (muy baja en ácidos
grasos trans), margarina suave (ligeramente baja), manteca (intermedia), barra
de margarina (alta), o mantequilla (baja en ácidos grasos trans, pero
alta en grasa saturada). Los investigadores encontraron un aumento en las
partículas pequeñas y más compactas de LDL con el consumo
aumentado de ácidos grasos trans.
Ácidos grasos trans se forman durante el proceso llamado
hidrogenación, en donde el aceite se transforma de un líquido a
una grasa sólida más versátil. Estos aceites hidrogenados
se usan en miles de alimentos procesados tales como alimentos horneados
comerciales y margarinas.
Las científicas financiadas por ARS quienes, juntos con
varias colegas, condujeron el estudio son Alice H. Lichtenstein y Susan M.
Jalbert, con el
Laboratorio
de Nutrición Cardiovascular en el
Centro Jean Mayer del USDA de
Nutrición Humana sobre Envejecimiento en la
Universidad Tufts en Boston, Massachusetts.
Los científicos concluyeron que los resultados refuerzan
la importancia de consumir dietas que son bajas en ácidos grasos trans
para mejorar los perfiles de lipoproteínas. Los fabricantes de alimentos
serán requeridos a alistar en sus etiquetas el contenido de
ácidos grasos trans para el 1 de enero del 2006. |