Alfalfa
floreciente provee forraje de alta proteína en los Llanos
Norteños
Por Rosalie Marion
Bliss
7 de octubre 2003 Una especie de alfalfa llamada
'falcata' medra en los Llanos Norteños, donde no prosperan otras
variedades de alfalfa que están cultivadas en los Estados Unidos. Las
semillas de esta alfalfa con flores amarillas, una subespecie de la alfalfa
Medicago sativa, vinieron originalmente de los llanos de Siberia.
Los científicos de la Unidad de Investigación de Recursos de
las Tierras de Pasto (RRRU por sus
siglas en inglés), mantenida por el Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) en Cheyenne,
Wyoming, por mucho tiempo han tenido un interés en la intersiembra de
alfalfa con especies nativas en los llanos. ARS es la agencia principal de
investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.
(USDA por sus siglas en inglés).
Falcata tiene un sistema de raíces fibrosas que le permite competir
contra otras especies de plantas por la humedad limitada en las tierras de
pasto. Otras alfalfas cultivadas en los Estados Unidos tienen una raíz
principal y larga que se esconde muy hondo en el suelo para sacar agua. Pero 80
por ciento de las malezas y los céspedes nativos tienen sistemas de
raíces más cortas que agarran el agua disponible antes de que
llegue a las raíces más hondas.
El científico del suelo Gerald Schuman de RRRU y sus colegas han
estado trabajando con un ranchero que tiene 1.500 acres de falcata. Esta tierra
originalmente recibió las semillas de falcata hace casi 100 años.
En la tierra con falcata, Schuman y sus colegas han descubierto un aumento
grande en producción de forrajealgunas veces casi
doblecomparada con las tierras de pasto no intersembradas con falcata.
Una parte del éxito de falcata es que alfalfa, una legumbre, tiene
bacterias útiles, llamadas rhizobia, que medran en nódulos en las
raíces de la planta. Los rhizobia convierten nitrógeno
atmosférico a una forma útil para promover el crecimiento de la
planta. Schuman descubrió que el suelo intersembrado con falcata por lo
menos durante tres años tenía aumentos grandes en
nitrógeno.
También, el grupo descubrió evidencia que falcata
podría reducir los niveles de bióxido de carbono
atmosférico. Ellos observaron aumentos en carbono del suelo de
más de cinco toneladas por acre en algunas tierras de pasto
intersembradas con falcata, comparada con las áreas no intersembradas.
Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural
Research' de octubre, disponible en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/oct03/alfalfa1003.htm
|