Monitorear el
flujo de sedimento y la "salud" del arroyo
Por Luis Pons
1 de octubre 2003 Científicos
del Laboratorio Nacional de Sedimentación del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) en Oxford, Misisipí,
están encontrando métodos claves para diagnosticar la
"salud" y estabilidad de cuencas, utilizando una "oreja" de
alta tecnología en el agua.
El ingeniero hidráulico del ARS Roger Kuhnle está dirigiendo
esfuerzos en Oxford para utilizar tecnología acústica actualizada
para monitorear las concentraciones del flujo de sedimento dentro de los
sistemas de agua. Con esta tecnología, él está
"escuchando" por indicios que podrían indicar cambios -- y
problemas -- en estos sistemas.
El proyecto es una colaboración con la
Universidad de Misisipí en un
canal de arroyo usado como modelo en la
Unidad de
Investigación de Procesos de Canales y Cuencas y en uno riachuelo
cercano llamado Goodwin Creek.
El proyecto ha resultado en el desarrollo por la universidad, en
colaboración con ARS, del Sistema de Información sobre el Cauce y
el Sedimento (BASIS por sus siglas en inglés). Este método de
monitorear emite un pulso de energía acústica y mide la fuerza y
la duración del viaje del eco para detectar y medir la ubicación
y concentración del sedimento.
Como su predecesor, BASIS localiza sedimento en el fondo de un arroyo, el
cual puede indicar erosión o acumulación de sedimento. Pero lo
original del sistema nuevo es que también puede detectar el sedimento
suspendido en el agua.
BASIS convierte los datos acústicos a una imagen digital que muestra
el sedimento suspendido como una nube, en una multitud de colores que
significan concentraciones. La unidad principal es compacto, y el sistema
entero puede funcionar remotamente desde una computadora portátil.
Las determinaciones exactas del flujo de sedimento son necesarias porque el
sedimento puede reducir la capacidad del depósito, llenar canales y
causar inundación, degradar la calidad del agua y desestabilizar las
orillas del canal. Investigadores dicen que el daño físico,
químico y biológico asociado con el flujo de sedimento en
Norteamérica cuesta alrededor de 16 mil millones de dólares
anualmente.
Kuhnle dice que la tecnología BASIS ahora está disponible para
el uso por compañías privadas y agencias de gobierno.
Tecnología más sofisticada para la muestra de carga total del
sedimento suspendido deberá llegar a ser disponible después de
cinco años más de experimentos y ensayos.
Más información acerca de esta investigación se
encuentra en la revista 'Agricultural Research' de octubre y en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/oct03/stream1003.htm
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.
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