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 La mosca blanca de
la hoja plateada, llamada Bemisia argentifolii, es sólo un decimosexto
de una pulgada de largo. |
Científicos identifican la
señal química de una avispa que marca las moscas
blancas Por Alfredo Flores y
Jan Suszkiw 24 de
septiembre 2003
Una avispa minúscula que con sus huevos infesta las
ninfas de la mosca blanca de la hoja plateada ha sorprendido a los
científicos con su comunicación química.
Científicos del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) han descubierto que
las avispas femeninas de Eretmocerus mundus producen lípidos
especializados para marcar las ninfas de la mosca blanca de la hoja plateada,
que las avispas han escogido como huéspedes para sus huevos. El
descubrimiento provee evidencia bioquímica para soportar observaciones
previas sobre el comportamiento reproductivo de E. mundus. También
podría conducir a más éxito en criar estas avispas en masa
para combatir las moscas blancas de la hoja plateada, una plaga mundial de
cosechas.
Los problemas con el uso de insecticidas, incluyendo la
resistencia de la mosca blanca a los productos químicos, han conducido
al desarrollo de métodos alternativos tales como biocontrol,
según James Buckner, un bioquímico de insectos en el
Centro de Investigación
Agrícola del Valle del Río Rojo, mantenido por ARS en Fargo,
Dakota del Norte.
La avispa E. mundus tiene muchas características que
podrían hacerla un agente de biocontrol prometedor: su tolerancia al
calor, su especificidad en selección de un huésped, y su
fecundidad. También, aparece trabajar en cooperación con otras
avispas. Después de escoger una ninfa, la avispa femenina
químicamente marca el lomo de la ninfa con lípidos, alertando a
sus compatriotas que "mi huevo está debajo de esta; ¡buscate otra
ninfa!" Tales señales previenen una infestación doble del
huésped, haciendo la avispa un parásito proficiente de la mosca
blanca, según Walker Jones, quien dirige la
Unidad de Investigación
de Insectos Beneficiosos, mantenida por ARS en Weslaco, Tejas.
Estos lípidos, conocidos como feromonas marcadoras, son
muy inusuales, según Jones. La hembra detecta estas marcas con su
antena. Así es cómo ella sabe si otra avispa ya ha tocado una
ninfa.
En Weslaco, Jones diseñó un experimento que
permitió a Buckner a utilizar técnicas de cromatografía de
gases (GC por sus siglas en inglés) para identificar lípidos
extraídos de las cutículas de las ninfas de mosca blanca en
cuatro grupos: aquellas con los huevos de avispa debajo de ellas; aquellas sin
huevos; ninfas de 10 días con la larva de avispa alimentandose adentro;
y el grupo mayor, llamado 'fourth instars', con huevos debajo de ellas.
En el primer grupo de ninfas de mosca blanca, el análisis
de GC de Buckner reveló dos lípidos extranjeros conocidos como
'dimethylalkanes C31 y C33'. Ninguno de los dos lípidos es producido por
moscas blancas. Sin embargo, cuándo Buckner buscó estos
lípidos en las avispas, él encontró un equivalente.
Él no encontró dimethylalkanes en el tercer grupo, aunque esas
ninfas fueron infestadas, porque ellas han mudado la piel antes de los ensayos
con GC. Lípidos también aparecieron en el grupo de 'fourth
instars' que fueron infestados después de mudar.
ARS es la agencia principal de investigaciones
científicas del Departamento de
Agricultura de EE.UU. |