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Foto: El microbiólogo Mark Jackson y la
técnica Angela Payne evalúan el progreso de la fermentación de un hongo
que se puede usar como un bioinsecticida.
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Un hongo
podría ser útil para combatir las moscas blancas y otras
plagas
Por Jan Suszkiw
5 de agosto 2003 Un problema está amenazando a
las moscas blancas, los trips, las arañas rojas, y otros insectos que
atacan las plantas.
El problema en cuestión es un procesamiento nuevo de
fermentación patentado por el Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) para la
producción en masa del hongo 'Paecilomyces fumosoroseus' como un
pesticida biológico.
El microbiólogo Mark Jackson desarrolló el método
nuevo, llamado fermentación de cultivo líquido en tanques hondos,
basado en sus estudios de nutrición fungina en el Centro Nacional para
la Investigación de Utilización Agrícola (NCAUR por sus siglas en inglés).
Allá, él combinó su método con otro método,
desarrollado por un colaborador comercial, de formular las esporas funginas en
un polvo secado al aire libre que se puede humedecer y rociar en las plantas.
Las moscas blancas son un objeto principal porque estos insectos, que chupan
la savia de plantas, son plagas para aproximadamente 600 tipos diferentes de
plantas, incluyendo el algodón, el tomate, y la flor de pascua. Las
infestaciones de estas cosechas y otras en EE.UU. han causado pérdidas
de muchos millones de dólares. Las moscas blancas también pueden
causar daño infectando las plantas con los virus que causan las
enfermedades. Además, la plaga excreta la ligamaza, un producto de
desecho que es pegajoso y que puede estropear la maquinaria de la granja.
Paecilomyces fumosoroseus mata las moscas blancas penetrando su cuerpo para
alimentarse y crecer. Esporas nuevas emergen para esparcirse y infectar otras
moscas blancas, sin dañar insectos inofensivos. A pesar del
interés en el hongo como una alternativa biológica al uso de
productos químicos para controlar la plaga, esfuerzos en el pasado para
comercializar el hongo no han tenido éxito, a causa de los costos altos
de producción, los problemas de control de calidad, y otros
contratiempos.
Jackson piensa que él ha vencido estos problemas a través de
innovaciones en como las esporas del hongo se cultivan, se formulan y se hacen
estables para almacenaje frío a largo plazo. También, él
eligió una forma de espora llamada blastospora que es apropiada para el
uso en las preparaciones de biopesticidas, porque es muy infecciosa a las
moscas blancas, matándolas dentro de varios días del contacto.
Se puede encontrar más información sobre estas investigaciones
en la revista 'Agricultural Research' de agosto, en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/aug03/pest0803.htm
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de Estados
Unidos.
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