Un hongo que
controla aflatoxina
Por Erin
Kendrick-Peabody
28 de julio 2003 Un hongo nuevamente aprobado
podría ayudar a "limpiar" el algodón
Un hongo descubierto por un científico del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) que displazca sus parientes y roba su
comida y espacio, podría ser un aliado importante a los cultivadores del
algodón a través de Arizona y Tejas. Conocido simplemente como
"AF36", el hongo que ocurre naturalmente displazca los hongos
dañinos que pueden contaminar las cosechas, un estorbo que cuesta hasta
10 millones de dólares anualmente a la industria de algodón de
EE.UU.
El científico de ARS Peter J. Cotty descubrió esta raza no
toxicogénica y la usó en el desarrollo de una estrategia de
biocontrol para combatir las toxinas funginas que podrían estropear
algunas cosechas. Ahora, después de 11 años de estudios e
investigaciones del campo en más de 80.000 acres, AF36 ha recibido
aprobación de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente de
EE.UU. (EPA por sus siglas en inglés)
para el uso del hongo en algodón a través de Arizona y Tejas.
Aflatoxina es un compuesto tóxico producido por algunos tipos del
hongo 'Aspergillus flavus' que pueden ocurrir en las semillas de
algodón, el maíz y los cacahuetes. La semilla de algodón
es el alimento primario de las vacas lecheras, así que la
provisión segura de leche depende de la semilla de algodón sin
contaminación. Porque las toxinas pueden ser transmitidas a la leche, la
Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) tiene un
límite estricto de 20 partes por mil millón de aflatoxina en la
semilla de algodón. Si el nivel es más alto, no se puede vender
la semilla de algodón.
Cotty, un patólogo de plantas en el
Centro de
Investigación de la Región del Sur de ARS en Nuevo Orleans,
Luisiana, desarrolló una estrategia para ayudar a los granjeros:
modificar los hongos en los campos así que ellos no producen aflatoxina.
La solución pareció simple, pero requirió un conocimiento
extendido de los hongos y 17 años de estudios en el laboratorio y el
campo.
Los hongos compiten entre ellos mismos por espacio y nutrientes limitados
para sobrevivir. Cotty sabía y utilizó este hecho
biológico; en campos contaminados con aflatoxina, él
sembró la raza de AF36 que él descubrió en Arizona,
así que AF36 competiría contra los hongos que producen
aflatoxina. Las buenas noticias: En los ensayos de campo, AF36 redujo las razas
tóxicas del hongo por hasta 90 por ciento.
Sin embargo, la ventaja verdadera de AF36 resulta de su moda de entrega. Se
cultiva la semilla de trigo con AF36 y luego se aplica esta semilla encima del
suelo después de la última cultivación. Con este trigo
disponible para comer, AF36 puede crecer más rápido que los
hongos dañosos.
ARS colaboró con el Consejo de
Arizona sobre la Investigación y la Protección de
Algodón para desarrollar el proceso de producir y entregar
comercialmente las formulaciones de aflatoxina no toxicogénica. Un
centro en Phoenix, Arizona, puede producir hasta 1,5 millón libras
anualmente de alflatoxina no toxicogénica--una hazaña que
requeriría varios años en el laboratorio.
Colaboradores en este esfuerzo de investigación incluyen un grupo de
trabajo del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en
inglés) enfocado en los problemas de aflatoxina en muchas cosechas;
agencias estatales, y socios de industria locales y nacionales.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas de
USDA.
|