Una hormona
del apetito en los humanos podría causar que los pollos se sientan
llenos
Por Sharon
Durham
21 de abril 2003 El año pasado,
científicos de otros países descubrieron que mientras la hormona
llamada grelina podría aumentar el apetito en los humanos, la
versión de esta hormona que ocurre en los pollos podría tener un
efecto opuesto en los pollos tiernos. Ahora los científicos del Servicio
de Investigación Agrícola (ARS) están buscando los componentes
genéticos de la grelina que regulan el consumo de comida y el gasto de
calorías en los pollos.
Gallinas y pollos tiernos muestran una diferencia significante en apetitos;
los pollos tiernos tienen un apetito voraz. El científico de animal Mark
Richards, del Laboratorio de la
Biología de Crecimiento en Beltsville, Maryland, está
estudiando el gene para grelina en cada de estos tipos de pollos para encontrar
información sobre la diferencia en el apetito. Richards y otros
científicos ya han secuenciado porciones del gene que produce la
grelina, y ahora están explorando las diferencias genéticas entre
los dos tipos de pollos.
Productores de aves de corral han seleccionado intensivamente para
identificar y usar las líneas de pollos y pavos que crecen más
rápido y que producen más carne que las generaciones anteriores.
Desafortunadamente, junto con estos mejoramientos han ocurrido unos cambios no
intencionales al consumo de comida y la composición del cuerpo.
Líneas comerciales modernos de los pollos tiernos tienen una tendencia
para comer en exceso cuando ellos tienen acceso a comida sin restricciones.
Esto puede resultar en obesidad y otros problemas relacionados a la salud si
los pollos no se mantienen en una régimen estricta de dieta.
Entre el sistema nervioso central, centros específicos del cerebro --
el tallo cerebral y el hipotálamo -- tienen papeles esenciales en la
regulación del apetito y el metabolismo. Ambos el consumo de alimento y
la balance de energía son funciones biológicas que son dirigidos
por procesos bioquímicos intricados que utilizan enzimas, hormonas y
otros tipos de proteínas, cada uno un producto de un gene único.
Científicos todavía no tienen una comprensión completa
del fundamento genético de la regulación de estas funciones en
los pollos. Un mejor entendimiento de los genes asociados con el control del
consumo de alimento y el balance de energía y cómo son regulados
por nutrición y hormonas deberían resultar en nuevas ideas para
mejorar la crianza de aves de corral y las prácticas de gerencia.
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento de Agricultura de EE.UU.
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