Métodos Mejorados Para Controlar La Mala Hierba Protegen a
Los Lagos De Cuenca
Por Jim Core
4 de octubre 2002 Científicos del Servicio de
Investigación Agrícola (ARS) en Stoneville, Misisipí,
están desarrollando y ensayando métodos para ayudar a los
granjeros a controlar las malas hierbas y mejorar la calidad del suelo y agua.
Stoneville es uno de los tres sitios principales del ARS dentro del
Área de Evaluación de Sistemas de Gerencia de la Delta de
Misisipí (MSEA por sus siglas en inglés), donde un consorcio de
investigadores está desarrollando unos métodos de granja que son
económicos y benefician el medio ambiente. ARS es la agencia principal
de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
El Departamento de Calidad Ambiental de Misisipí ha incluido 581 de
los arroyos, riachuelos y ríos en el estado en una lista de vías
de agua que han sufrido daño ambiental, primariamente por
contaminación con sedimentos, nutrimentos y pesticidas.
Una estrategia, labranza de conservación, minimiza el arado de la
superficie del suelo, así ayudando a preservar el suelo y prevenir el
escurrimiento del pesticida. Los métodos de conservación
también ayudan a aumentar el material orgánico en la superficie
del suelo, que típicamente aumenta la actividad de los microbios y a
menudo aumenta la capacidad del suelo para atar los herbicidas, según
Martin A. Locke, un científico del suelo y líder de
investigación en la
Unidad del
Sur para la Investigación de la Mala Hierba en Stoneville.
Estudios en la cuenca de un lago donde se produce el algodón,
mostraron que el herbicida "fluometuron" no era tan eficaz en los
suelos con cantidades altas del material orgánico y arcilla. Los
investigadores de Stoneville encontraron que las malas hierbas ocurrían
más frecuentemente en los suelos que contienen más de 30 por
ciento de arcilla y más de 2.8 por ciento del material orgánico,
aun después que el herbicida se aplica. Por otra parte, áreas
arenosas eran comúnmente libres de malas hierbas por dos años.
El herbicida que ata a la arcilla y el material orgánico del suelo es
un factor mayor que afecta la eficacia del herbicida, así puede ser que
los granjeros tendrán que variar la cantidad de las aplicaciones del
herbicida para poder controlar efectivamente las malas hierbas, según
Locke.
Después de un corto periodo de uso, los resultados indican que los
microbios en los suelos del Delta han desarrollado la habilidad de descomponer
rápidamente el herbicida "atrazine" en el suelo, según
el microbiólogo Robert M. Zablotowicz. Esto podría reducir la
potencial de movimiento del herbicida, pero también podría
reducir la habilidad del "atrazine" a controlar la mala hierba.
Más información se encuentra en la revista "Agricultural
Research" de octubre y en Internet en:
http://www.ars.usda.gov/is/AR/archive/oct02/lake1002.htm
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