La
Preservación de los Nutrimentos en el Abono
Por Lupe Chavez
3 de octubre 2001 Las practicas de tratar el abono
cuales reducen las emisiones de amoníaco y preservan el nitrógeno
en el abono para el uso por la planta han sido desarrolladas por los
científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS). Los tratamientos redujeron el escape
de amoníaco por más de 55 por ciento totalmente.
El nitrógeno está perdido del abono cuando el amoníaco,
un compuesto que contiene nitrógeno, se suelta a la atmósfera por
un proceso llamado volatilización. La pérdida del
nitrógeno reduce el valor del abono como un fertilizante.
Alan Lefcourt, John Meisinger y colegas en el
Instituto de Animal y Recursos
Naturales en Beltsville, Maryland, condujeron ensayos para mejorar la
retención del nitrógeno del abono para el uso orgánico.
Los investigadores encontraron que la añadidura de 2.5 por ciento de
alumbre o 6.25 por ciento de zeolita a la lechada de abono, por peso mojado,
redujo la pérdida de amoníaco por 60 y 55 por ciento,
respectivamente.
Alumbre y zeolita ayudan a reducir la formación del gas
amoníaco y su escape al aire. El alumbre rebajó el nivel pH bajo
de 5 en la lechada del abono del ganado lechero--un nivel que limita la
cantidad de amoníaco soltado del abono. La zeolita, comúnmente
utilizada en el mullido de paja de los gatos, se liga con los productos
químicos en el abono que formarán el amoníaco y previene
el escape del amoníaco.
Para medir la pérdida del amoníaco, los investigadores
utilizaron un sistema con un dosel y un túnel aerodinámico. Un
ventilador hala el aire sobre las muestras del abono y los gases del
amoníaco se entraparon en botellas a la vez que pasaron por el sistema.
Las pérdidas de amoníaco fueron medidas a través de un
tiempo de 96 horas.
Lefcourt y Meisinger empezaron su investigación por los problemas
creados por la producción aumentada de animal en las granjas y la
reducción de la cantidad de tierra disponible para utilizar el abono
como fertilizante. Las plantas de cosechas pueden utilizar el nitrógeno
y el fósforo en el abono. Sin embargo, cuando demasiado nitrógeno
se escapa al aire, el fósforo exceso se queda en el abono y en el suelo.
Por limitar las pérdidas de amoníaco del abono, el grupo de
científicos pueden crear proporciones mejores del nitrógeno al
fósforo para las cosechas en las granjas. Ademas, las lechadas de abono
tratadas con zeolita también son un fertilizante rico en
nitrógeno.
El tratamiento de las lechadas de abono del ganado lechero con alumbre o
zeolita cuesta menos y es seguro. Lechadas del abono tratadas con alumbre
costará menos de 50 centavos cada día por cada vaca que
está lactando. Los costos de zeolita serían igual, aunque el
precio de volumen no está corrientemente disponible.
ARS es la agencia principal de investigación científica del
Departamento de Agricultura de Estados
Unidos.
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