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United States Department of Agriculture

Agricultural Research Service

Animales sanos 41

Título: 'Animales sanos': Enlace a la portada

Número 41, Abril 2010
Sobre este boletín

Los científicos trabajan en reducir la transmisión de los virus del ganado bovino

Un cerdo sano apoya su hocico en el lomo de otro cerdo.

Resúmenes de investigaciones

Cebada para los peces. Científicos del ARS han desarrollado un concentrado de proteína de cebada que se puede usar—en vez de la harina de pescado más costosa—en el pienso para los peces producidos comercialmente.

Nueva arma contra los gusanos. La lespedeza china podría ayudar a los rumiantes a defenderse de algunos nematodos gastrointestinales que pueden causar enfermedad y aún la muerte, según investigadores del ARS.

"Comida rápida" para las vacas. Científicos del ARS y la organización Dairy NZ han mostrado que si hay muchas hojas creciendo al alcance fácil de la lengua del bovino pastante, se necesita menos tiempo y menos tierra para producir el ganado vacuno.

El valor del aire caliente. Nueva tecnología desarrollada por investigadores del ARS y la Universidad Estatal de Misisipí para utilizar el aire caliente en los desvanes de gallineros podría reducir los gastos de calefacción de los gallineros por hasta el 25 por ciento.

La comodidad de las vacas. Científicos del ARS y sus colaboradores han identificado varios factores claves—incluyendo el color de pelo del animal, la historia de salud y el temperamento del animal, así como factores ambientales–que pueden contribuir a la susceptibilidad del animal al estrés por calor.

Las infecciones virales pueden ser costosas para los productores del ganado bovino. Dos de estos virus—el virus de la diarrea viral bovina (VDVB) y el virus de la estomatitis vesicular (VEV)—causan brotes en EE.UU. que producen síntomas que pueden reducir la eficiencia de producción de los animales. Sin embargo, el impacto de los virus y su método de transmisión entre animales algunas veces no son sencillos.

Reducciones en el valor del ganado después de exposición al virus

La fiebre, la pulmonía, la diarrea y una inmunidad comprometida son entre las señales de infección con los virus que causan la diarrea viral bovina, la cual es una enfermedad económicamente significativa que afecta las manadas del ganado bovino en todas partes del mundo. Los terneros expuestos al VDVB en útero pueden desarrollar infecciones persistentes y pueden excretar el virus por toda su vida. Exposición al virus después del nacimiento típicamente lleva a infecciones agudas que duran de 7 a 10 días.

Con la salud comprometida, el ganado bovino persistentemente infectado (PI) obviamente disminuye los recursos económicos del productor, pero es posible que estos animales son aún más costosos que se pensaba anteriormente. Un estudio cooperativo involucrando científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) ha demostrado que el ganado bovino PI puede disminuir la rentabilidad del ganado circundante—aun los animales que nunca desarrollan la enfermedad clínica. Estos hallazgos fueron publicados en la revista 'American Journal of Veterinary Research’ (Revista Americana de Investigaciones Veterinarias) de enero del 2009.

El ganado bovino PI puede tener una tasa más alta de mortalidad y menos eficiencia de producción comparado con otro ganado bovino. Pero las consecuencias de VDVB no terminan ahí, según los resultados de un estudio iniciado por consultor veterinario Bill E. Hessman con el Hospital Veterinario del Condado Haskell en Sublette, Kansas. En colaboración con científicos del ARS y colegas universitarios, Hessman mostró que después de exposición al ganado bovino PI, el ganado bovino no PI tenía una tasa más alta de mortalidad y menos eficiencia de producción, comparado con el ganado bovino que nunca tenía ninguna exposición a los animales PI.

Microbióloga Julia Ridpath, quien trabaja en el Centro Nacional de Enfermedades Animales mantenido por el ARS en Ames, Iowa, ayudó a diseñar y analizar el estudio por Hessman, el cual fue realizado en un corral de engorde nuevamente construido. Los investigadores probaron 21.743 terneros cuando los animales entraron en el corral. Los investigadores identificaron los animales PI, caracterizaron las cepas de VDBV en los animales, y monitorearon la transmisión de las cepas dentro de y entre los corrales.

Algunos de los corrales contuvieron uno o más animales PI. Otros no tuvieron ningunos animales PI, pero fueron adyacentes a corrales donde había animales infectados. Otros corrales ni contuvieron animales infectados ni fueron adyacentes a corrales que sí contuvieron animales infectados.

Los científicos descubrieron que las tasas de mortalidad fueron el 25,6 por ciento en los animales PI y 2,4 por ciento en los animales no PI. Entre los animales no PI, aquellos expuestos a los animales PI tuvieron una tasa de mortalidad de 3,6 por ciento, y aquellos sin exposición tuvieron una tasa de mortalidad de 1,7 por ciento.

Las tasas más altas de mortalidad y morbosidad debido a exposición a los animales PI han sido reportadas previamente. Pero este estudio fue entre los primeros en comparar resultados tales como el impacto en eficiencia de producción en los animales PI y no PI.

La eficiencia de producción–una medida de la proporción de consumo de pienso a aumentos de peso del animal–para los animales expuestos a PI fue menos de la mitad de la eficiencia de los animales sin exposición. Ésta es una observación significativa para los productores del ganado bovino porque demuestra que los daños económicos causados por exposición a los animales PI no son limitados a los costos aumentados de tratamiento. Aun los animales con exposición a PI que no desarrollaron la enfermedad clínica no aumentaron su peso tan eficazmente como los animales sin exposición.

Basado en este estudio, las pérdidas económicas causadas por exposición al ganado bovino PI podrían ser de 40 dólares a 90 dólares por animal, debido a las tasas aumentadas de mortalidad y morbididad y la disminución en eficiencia de producción de los animales.

Nuevas pistas sobre el ciclo de transmisión del virus de la estomatitis vesicular

El VEV es endémico en México y causa brotes esporádicos en EE.UU. Aunque esta enfermedad raras veces es mortal, el VEV causa incomodidad física en el ganado, reduce la eficiencia de producción de los animales, y puede llevar a infecciones secundarias graves. Ya que los síntomas en el ganado bovino y el cerdo son muy similares a los de la fiebre aftosa, cada brote requiere la observación atenta.

Microbiólogos John Neil y Julia Ridpath vacunan los terneros para estudiar la respuesta inmunitaria estimulada en los animales.
Inmunizar los animales jóvenes contra el virus de la diarrea viral bovina es un componente importante de reducir las pérdidas causadas por esta enfermedad. Aquí, microbiólogos John Neil y Julia Ridpath vacunan los terneros para estudiar la respuesta inmunitaria estimulada en los animales.

Nuevos estudios por científicos del ARS en Wyoming podrían ayudar a prevenir la extensión del VEV. Barbara Drolet, quien trabaja en el Laboratorio de Investigación de Enfermedades Animales Transmitidas por Artrópodos (ABADRL por sus siglas en inglés) mantenido por el ARS en Laramie, y Justin Derner, quien trabaja en la Estación de las Llanuras Altas para Investigación de las Praderas mantenida por el ARS en Cheyenne, han mostrado que, bajo condiciones de laboratorio, las plantas de las tierras de pasto pueden servir como huéspedes del VEV y pueden transmitir el virus a los saltamontes que se alimentan en las plantas. Aunque no hay informes hasta la fecha sobre pruebas de plantas en los campos durante brotes de la enfermedad, los científicos mostraron que un pesticida comúnmente usado contra los saltamontes también mata el virus en las plantas.

Los animales infectadas con VEV salivan mucho y mudan el virus en la saliva, y este proceso lleva a la transmisión del virus de animal a animal. Durante un brote, los productores tratan de controlar la extensión del virus limitando el movimiento de los animales, desinfectando todos los materiales usados, y limitando la exposición de los animales a los insectos que transmiten el virus.

Se pensaba que las plantas y el suelo podrían ser fuentes del VEV, pero debido a la falta de pruebas de esa teoría, las recomendaciones actuales para el control del VEV no incluyen descontaminación del suelo en corrales y pastizales.

Estudios previos por científicos del ABADRL y la Universidad de Wyoming mostraron que, en los saltamontes, el virus puede reproducirse y luego infecta el ganado bovino que se alimenta en los insectos durante el pastoreo. Por consiguiente, Drolet investigó dos suposiciones sobre el ciclo de infección de saltamontes y ganado: Si los animales infectados mudan el virus en las plantas cuando se alimentan, ¿cuál es el nivel de infectividad del virus en la superficie de la planta? Y si el virus todavía está infeccioso en la planta, ¿es posible infectar los saltamontes por su consumo de las plantas contaminadas?

Para determinar la ventana de oportunidad durante la cual los saltamontes pueden ingerir el virus viable de las plantas contaminadas, Drolet y Derner seleccionaron 14 especies de plantas típicamente consumidas por los saltamontes, expusieron las plantas a VEV en el laboratorio, y midieron la supervivencia del virus con el tiempo.

“Varias de las especies contuvieron el virus viable por hasta 24 horas en el laboratorio”, dijo Drolet. Éste es el primer informe demostrando la estabilidad del virus en la superficie de plantas de tierras de pasto.

Luego los científicos expusieron dos de las especies de plantas a VEV y, después de 24 horas, alimentaron a los saltamontes con las plantas expuestas. Los saltamontes se infectaron, y este resultado apoya la hipótesis de que la transmisión del virus de los saltamontes al ganado y otra vez a los saltamontes es posible.

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Los científicos también probaron un pesticida usado comúnmente contra los saltamontes y descubrieron que este producto químico puede ser eficaz en dos maneras cuando usado durante un brote del virus en los animales pastantes. Además de reducir la población de los saltamontes, el pesticida desactivó el VEV, de este modo reduciendo una fuente del virus para tanto los animales pastantes como los saltamontes restantes.

“No han estudiado los mecanismos moleculares de este efecto”, dijo Drolet. “Pero los resultados mostraron claramente que este pesticida es letal a VEV”.

Estos conocimientos podrían ser útiles en decisiones sobre el manejo de la enfermedad durante brotes en el futuro. Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista 'Applied and Environmental Microbiology' (Microbiología Aplicada y Ambiental) de mayo del 2009.

Para obtener más información sobre las investigaciones del ARS relacionadas con los virus del ganado bovino, póngase en contacto con Cyril Gay y Eileen Thacker, líderes del Programa Nacional Número 103 (Salud de Animales) del ARS.

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Última Modificación: 4/12/2010
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