Archivo |
English
|
 Las vacas lecheras
en corrales experimentales en campos de maíz antes de la sembradura en
la primavera. Mascaras de aluminio que rodean los corrales capturan el
amoníaco emitido de la superficie del suelo. |
Fuera de África, un nuevo enfoque en el
negocio de lechería
A veces, pensar demasiado en la tradición y la forma en que
eran las cosas antes se considera demasiado sentimental. Pero, a otras veces,
esto es completamente razonable.
Por lo menos, esto es lo que el agroecólogo Mark Powell
está descubriendo en su búsqueda para métodos mejores de
manejar una manada de vacas Holstein y las cantidades grandes de orina y abono
que los animales producen cada año.
Nitrógeno, fósforo, y otros nutrientes excretados por
las vacas tienen que terminar en alguna parte del medio ambiente--en el agua,
el aire, las plantas o el suelo--dice Powell, quien trabaja en el Centro de
Investigación del Forraje para Vacas Lecheras. Él ha descubierto
un método para aprovecharse de los nutrientes naturales del abono que
pueden beneficiar a las plantas, mientras ayudando a proteger vías
fluviales locales y el agua subterránea contra contaminación
potencial. Su enfoque aún podría mejorar la salud total del
ganado. A pesar de estos beneficios, el método de Powell no es
complicado o de alta tecnología; puede ser tan antiguo como la propia
agricultura.
Quien conserva, gana
Una sola vaca regular produce ocho galones de orina y una cantidad
igual de abono cada día. Pero lo que puede ser considerado como un
problema de mal olor por algunos gerentes de la tierra y del ganado es un
producto precioso a los granjeros en la región del Subsahara de
África, dice Powell.
Él pasó 15 años en África Occidental
observando ganado siendo alimentado y abrevado solamente, en algunos casos,
para el abono rico en nutrientes que los animales podrían proveer. "Esos
granjeros no tenían acceso a los fertilizantes o suplementos
alimentarios para el ganado que están disponibles a los granjeros
estadounidenses", dice Powell. "El abono de sus manadas en África era el
único recurso que ellos tenían para mantener la fertilidad del
suelo".
Porque los granjeros africanos no querían malgastar el abono,
ellos tomaron un enfoque histórico para poner los nutrientes donde son
necesitados.
|
 El
científico del suelo Michael Russelle instala lisímetros de
drenaje. Estos aparatos están usados para capturar los nitratos que
penetran el suelo debajo de la zona de raíces de la cosecha. Los
nitratos pueden tener un impacto negativo en la calidad del agua
subterránea. |
"Los vaqueros africanos acorralan el ganado directamente en los campos
durante la noche entre los ciclos de cosechas. De esa manera, todo del abono y
la orina del ganado es inmediatamente puesto en el suelo,
enriqueciéndolo para las cosechas y vegetación en el futuro",
dice Powell.
Los granjeros, sin acceso al entrenamiento técnico o consejo de
una agencia agropecuaria, han descubierto algo importante. El abono y la orina
dejaron en el suelo por el ganado--y labrados por sus pezuñas y su
peso-- ayudaron a los granjeros africanos a gozar de un aumento doble en la
producción de sorgo y mijo. Este provecho puede durar de dos a tres
años.
El "arrastre diario" del ganado
La manera tradicional africana de manejar ganado y su abono valioso
contrasta marcadamente con el sistema usado por muchos granjeros lecheros en
EE.UU.
Powell dice que como dos tercios de los granjeros lecheros en las
regiones medio oeste y noreste de EE.UU. manejan el abono por un sistema de
transporte diario en que las manadas son alimentadas principalmente mientras
encerradas, y su abono es transportado a los campos.
"Cuando animales están encerrados en el establo, se puede
recuperar solamente una parte de los nutrientes de abono", dice Powell. "Mucho
del nitrógeno en la orina está perdido en el establo".
Y es ese nitrógeno recuperado que está mejorando el
nivel de fertilizante en el suelo, según Powell. En estudios con el
científico del suelo Michael Russelle, quien trabaja en la Unidad de
Investigación de la Ciencia de Plantas mantenida por ARS en St. Paul,
Minnesota, Powell ha descubierto que la absorción de nitrógeno
por las plantas es de 35 a 50 por ciento más alta en las parcelas donde
las vaquillas están encerradas que en las parcelas donde abono del
establo se aplican.
"La orina ayuda a la absorción de nutrientes", dice Powell, "no
sólo proveyendo nitrógeno adicional, sino también
disminuyendo la acidez del suelo. Esto significa que más nutrientes de
fósforo están disponibles para las plantas. Cuando la orina, la
cual tiene un pH de 8, hace contacto con suelo que tiene un pH de 5 a 6, el pH
del suelo aumenta a 7 por una o dos semanas. Este pH más alto libera el
fósforo en el suelo, y las raíces de plantas pueden usarlo
más eficazmente".
El método de encerrar el ganado es mejor para los animales en
las operaciones lecheras de pequeño y medio tamaño. Pero, como
Powell nota, por lo menos la mitad de las operaciones lecheras del país
están en esta categoría. Los granjeros interesados solamente
tendrían que mover sus animales a campos diferentes donde los forrajes,
tales como maíz o alfalfa, se cultivarán. Una cerca electrificada
portátil puede ser usada para guardar el ganado en el área
seleccionada. Las vacas son movidas poco a poco, varios pies cada vez, para
permitir la diseminación del abono y orina en partes diferentes del
campo.
Proteger los arroyos
El sistema de transporte diario más comúnmente usado no
sólo malgasta fertilizante potencialmente valioso, sino también
podría crear "sitios calientes" de nutrientes que amenazan a los
ambientes acuáticos cercanos y lejos. Powell dice que este problema es
importante, porque muchas granjas lecheras históricas en EE.UU.
están ubicadas cerca de fuentes de agua, tales como arroyos o
manantiales.
Sin ayuda de los efectos de la "labranza natural" por los animales,
provistos por el método de acorralar, los nutrientes en el abono pueden
ser más propensos al escurrimiento. El fósforo excedente puede
estimular excesivamente los sistemas marinos y de agua dulce aumentando el
crecimiento de algas que quitan el oxígeno esencial del agua cuando las
algas mueren.
En su estación de investigaciones en Prairie de Sac, Wisconsin,
Powell y Russelle también están estudiando la cantidad de
nitrógeno del abono que entra en la atmósfera como gas de
amoníaco, potencialmente dañando la calidad del aire.
Además, ellos estudian la cantidad de nitrógeno que lixivia
más allá de la zona de raíces, amenazando la calidad del
agua subterránea.
Russelle dice que "comparado con el transporte diario, el
depósito directo del abono por las vacas conserva amoníaco y no
aumenta el lixiviación del nitrógeno. El método de
'depositar directo' retiene el nitrógeno en el suelo para la
próxima cosecha. Esto reduce la necesitad de usar fertilizantes y reduce
daño al medio ambiente por pérdidas de nitrógeno".
|
 El
agroecólogo Mark Powell cambia tubos de amoníaco durante un
día invernal muy frío. Las pérdidas de amoníaco son
las más bajas durante el tiempo frío. |
Vacas saludables, consumidores contentos
Las economías por si solas podrían hacer más
atractivo el método de Powell a los granjeros lecheros, si ellos no se
quedan impresionados por los otros beneficios.
"El precio de fertilizante de nitrógeno casi ha doblado en los
últimos dos años", él dice. "Con el sistema de acorralar,
los granjeros podrían aprovecharse de más del nitrógeno en
el abono. Ellos también podrían ahorrar en los gastos asociados
con la labor, tiempo, y combustible necesitados para raspar el abono de los
establos y aplicarlo a los campos".
Y, según algunos granjeros lecheros, con más tiempo
afuera, especialmente en el aire seco y fresco, el ganado podrían ser
más saludables, con menos enfermedades relacionadas a la ubre. Eso
podría significar menos gastos veterinarios para los granjeros.
"En Wisconsin y estados circundantes", Powell dice, no hay
razón por qué las vacas no lactantes y los terneros no se pueden
guardar al aire libre por la mayoría del año. Muchas granjeros
guardan sus manadas al aire libre, particularmente en días bonitos. Pero
en la mayoría de las granjas, el ganado se guardan en áreas
designadas que nunca cambian, y estas áreas pueden llegar a ser fuentes
de escurrimiento y lixiviación de nutrientes". El método de
acorralar movería las vacas alrededor de la granja, previniendo
demasiada acumulación de nutrientes.
¿El otro beneficio de este enfoque? "A la gente le gusta ver
las vacas lecheras al aire libre", dice Powell, en vez de saber que las
vacas están confinadas dentro. Es agradable ver las vacas pastando y
descansando en los campos".Por Erin Peabody, ARS.
La versión en inglés de "Fuera de África, un
nuevo enfoque en el negocio de lechería" ("A New
Approach to Dairy Farming that's 'Out of Africa'") fue publicada en la
revista 'Agricultural Research' de septiembre 2005.