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United States Department of Agriculture

Agricultural Research Service

Una trampa para el pequeño escarabajo de la colmena / noviembre-diciembre 2007 / La revista de Investigación Agrícola

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Una trampa para el pequeño escarabajo de la colmena

Abeja de miel en una flor de manzana. Enlace a la información en inglés sobre la foto
Abeja de miel en una flor de manzana.

Las abejas son muy importantes en el mundo agrícola—en particular para las frutas y nueces. Los cultivos tales como las manzanas, calabazas, almendras, y girasoles dependen de las abejas para polinización de sus flores. Además de su contribución a la polinización, las abejas producen más de 17 millones de libras de miel cada año en la Florida solamente. Pero en años recientes, las plagas han estado reduciendo las poblaciones de abejas de miel y amenazando sectores grandes de agricultura.

Una de estas plagas es el pequeño escarabajo de la colmena (Aethina tumida), el cual ha aparecido en los Estados Unidos en los últimos 10 años. En las colmenas ya estresadas por otras plagas o enfermedades, los escarabajos pueden eludir las guardianas y sacar de la colmena el polen y otros recursos alimentarios.

Peter Teal es líder de la Unidad de Investigación de la Química en el Centro de Entomología Médica, Agrícola y Veterinaria mantenido por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en Gainesville, la Florida. Allí, Teal y sus colegas han desarrollado una trampa y un atrayente para ayudar a los apicultores a proteger sus abejas contra esta plaga, la cual se ha extendido por la parte oriental de EE.UU.

Cuando los pequeños escarabajos de la colmena invaden una colmena, ellos desprenden una levadura que crece en el polen. "Mientras la levadura crece y fermenta, emite compuestos que imitan las feromonas de alarma de las abejas. Estos compuestos son muy atractivos a otros escarabajos", dice Teal. "Esto inicia un 'efecto en cascada'. Cuando la población de escarabajo se pone demasiado grande, las abejas tienen que abandonar la colmena, dejando a los apicultores sin miel y colmenas".

En cooperación con varios apicultores, los científicos decidieron usar la biología del pequeño escarabajo de la colmena en contra de sí mismo. Ellos desarrollaron una trampa que contiene la levadura del escarabajo. La trampa se coloca debajo de la colmena y se separa de la trampa por puertas correderas perforadas con agujeros en forma de cono. Los pequeños escarabajos pueden entrar la trampa por los agujeros, pero no pueden escaparse.

La trampa puede ser muy útil para el sector de apicultura de la Florida, el cual es un destino común para las abejas para pasar el invierno. Una patente sobre la trampa fue solicitada en marzo de 2005. "Creemos que estas trampas resolverán el problema para los apicultores en pequeña escala, los cuales constituyen 60 por ciento del sector", dice Teal." Ellos manejan sus colmenas diariamente y pueden limpiar sus trampas con frecuencia".

Para los apicultores de gran escala que mantienen miles de colmenas, Teal y su grupo planean desarrollar una nueva trampa que requiere menos manejo.

Teal también quiere desarrollar un método similar para reducir las poblaciones del ácaro varroa, otra plaga importante de las abejas de miel. "Si podemos aprender más sobre estas plagas, podríamos descubrir como prevenirlas de causar más daño a este sector", dice Teal. —Por Sharon Durham, ARS.

La versión en inglés de "Una trampa para el pequeño escarabajo de la colmena" ("A Trap for the Small Hive Beetle") fue publicada en la revista 'Agricultural Research' de noviembre-diciembre 2007.

Última Modificación: 11/1/2007