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El maíz varía mucho en
términos del contenido de carotenoides, los cuales afectan el color del
grano. Los granos blancos tienen casi no carotenoides, mientras los granos de
color naranja tienen niveles casi tan altos como los de las zanahorias. Pero el
color no necesariamente indica los niveles de beta carotina, así que los
investigadores buscan las diferencias en la beta carotina al nivel de los
genes.
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Aumentando los niveles de vitamina A en maíz para
combatir el hambre mundial
El maíz es un componente clave en las dietas de cientos de millones
de personas en los países en vía de desarrollo, incluyendo los de
África subsahariana. Pero millones de esas personas tienen un riesgo
aumentado de problemas de salud porque sus dietas basadas en maíz tienen
una falta de vitamina A.
Aproximadamente 40 millones de niños tienen la xeroftalmía,
una enfermedad de los ojos que pueden causar la ceguera. Dos ciento cincuenta
millones de personas sufren de problemas de salud a causa de una falta de
vitamina A. Los investigadores del Servicio de Investigación
Agrícola (ARS) y sus colegas en la Universidad de Purdue y el
Centro Internacional de Mejoramiento de
Maíz y Trigo (CIMMYT por sus siglas en inglés) han hecho
algunos descubrimientos que podrían mejorar esta situación.
El maíz contiene los carotenoides, tales como beta carotina, que se
convierten en la vitamina A en el cuerpo humano, pero solamente un porcentaje
muy pequeño de las variedades de maíz tienen niveles naturalmente
altos de carotenoides. Usando herramientas genéticas y
estadísticas, los investigadores han identificado dos genes en
maíz relacionados con los niveles mas altos de beta carotina. Ellos
también han desarrollado una manera más económica y
rápida de evaluar las plantas de maíz para detectar la presencia
de los genes que producirán niveles aun más altos de este
nutriente esencial.
Las investigaciones podrían aumentar por tres veces los niveles de
carotenoides en el maíz de África, y podrían aumentar
estos niveles aún más en algunas variedades, según
genetista
Edward
Buckler del
Centro
Robert W. Holley de Agricultura y Salud mantenido por el ARS en Ithaca,
Nueva York.
El proyecto, financiado en parte por la Fundación Nacional de Ciencia, incluido
contribuciones científicas importantes por genetista
Marilyn
Warburton de la
Unidad
de Investigación de Resistencia de Plantas Huéspedes de
Maíz mantenida por el ARS en Starkville, Misisipí; genetista
Torbert Rocheford con la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana; y
Jianbing Yan con CIMMYT en México.
El maíz es uno de los cultivos más diversos
genéticamente en el mundo. Como los seres humanos, cada mazorca es
diferente genéticamente, con características un poco diferentes.
Éste representa un desafío difícil para los
científicos que están tratando de entender la base
genética de cualquier nutriente de maíz. Es costoso evaluar
genéticamente los nutrientes individuos del maíz. Un
método común, llamado la cromatografía líquida de
alta resolución, puede determinar los niveles de beta carotina en las
diferentes líneas de plantas, pero evaluar una sola muestra cuesta de 50
a 75 dólares.
Los criadores necesitan evaluar cientos de plantas o más, pero el
costo es demasiado alto. La evaluación usando marcadores
genéticos sea una opción más eficaz para evaluar
cantidades grandes de plantas si los genes involucrados en la producción
de niveles altos de beta carotina se sabían.
Después de la identificación de las líneas de
maíz que tienen altos niveles de carotinoides, los marcadores permiten
la transferencia eficaz del rasgo deseado a muchas nuevas variedades por la
selección asistida por marcadores. Esto es importante porque los
granjeros en las naciones en vía de desarrollo necesitan variedades de
maíz que crecerán bien muchos diferentes climas y condiciones
ambientales.
Un nuevo enfoque y una manera mejor de probar el maíz
El equipo científico desarrolló una nueva estrategia para
identificar los genes específicos y las regiones del cromosoma de
maíz que influyen en la producción de carotenoides. Ellos
examinaron el genoma de maíz por "mapear de asociaciones", un
método facilitado por hallazgos recientes en análisis
estadístico y la secuenciación de ADN. Estas técnicas
aceleran la evaluación genética de cultivos. Mapear de
asociaciones usa la diversidad genética natural del maíz para
encontrar rasgos nuevos y útiles.
En el estudio, los investigadores examinaron las secuencias genéticas
de líneas diversas de maíz todas partes del mundo. Ellos
descubrieron dos genes mutantes naturales, cada uno de los cuales produce un
enzima en niveles más bajos que los encontrados en la mayoría de
variedades de maíz. Las plantas con cualquiera de estas mutaciones
genéticas tienen niveles más altos de beta carotina, y plantas
con ambas mutaciones tienen niveles aún más altos.
Identificación de los dos genes usando los nuevos métodos fue un
avance importante in la crianza de plantas más nutritivas, y estos
hallazgos han sido publicados en las revistas
Ciencia (2008) y
Naturaleza-Genética
(2010).
Después de la identificacion de los genes por mapear de asociaciones,
marcadores pueden ser desarrollados de estos genes para permitir la
selección asistida por marcadores, la cual es más fácil,
más rápida y significativamente más barata que las pruebas
usadas anteriormente, dice Buckler.
Ahora los científicos en los países en vía de
desarrollo pueden cruzar las nuevas líneas de maíz que tienen
niveles altos de beta carotina con variedades locales y, aplicando los
marcadores desarrollados de estos dos genes, pueden seleccionar progenie
adaptado al clima local que todavía tiene la capacidad de producir
niveles altos de beta carotina.
Warburton y Yan trabajan con
Michael
Gore, quien previamente fue un estudiante graduado en el laboratorio de
Buckler. Actualmente Gore es genetista en el
Centro
Agrícola de Terreno Árido de EE.UU. mantenido por el ARS en
Maricopa, Arizona. Ellos trabajan con varias organizaciones internacionales
tales como CIMMYT, la Universidad
de Agricultura de China, y el Instituto
Internacional de Agricultura Tropical para enseñar los criadores de
plantas en los países en vía de desarrollo en la
utilización de los nuevos métodos. Algunas de las líneas
de maíz africano tienen tan poco como 0,1 microgramos de beta carotina
por gramo de maíz.
Los investigadores están seguros de que encuentren los genes que
producirán líneas de maíz que tendrán 15
microgramos de beta carotina por gramo, una meta para los científicos
mundialmente que trabajan en mejorar variedades de maíz y combatir la
hambre mundial.
"Hay una variación grande en el genoma de maíz, y esta
variabilidad nos provee con muchas oportunidades para descubrimientos",
dice Warburton Por Dennis
O'Brien, ARS.
La versión en inglés de "Aumentando los niveles de
vitamina A en maíz para combatir el hambre mundial"
("Boosting
Vitamin A Levels in Corn To Fight Hunger") fue publicada en la
revista 'Agricultural Research' de mayo/junio 2010.