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 En Lane, Oklahoma,
científicos del ARS están injertando tallos de sandía en
los patrones de calabaza para producir melones más firmes. Este rasgo
podría ayudar a la sandía a tomar la delantera en la industria de
verduras recién cortadas, posiblemente sobrepasar el mercado grande de
ensaladas y verduras recién cortadas. |
Injertar la sandía en los patrones de
calabaza hace una fruta más firme y saludable
Quizás nada es nombrado tan apropiadamente como la
sandía. En realidad, 92 por ciento del contenido de esta fruta
(técnicamente, es una verdura, relacionada con el pepino y la calabaza)
es agua.
Cuando la sandía está cortada en pedazos, se hace blanda
blando rápidamente. Esto es un desafío para el sector de mercados
de verduras recién cortadas, los cuales requieren frutas firmes y
atractivas.
Hay una demanda creciente de consumidores para las verduras
recién cortadas en los Estados Unidos y alrededor el mundo. Estos
productos de valor aumentado se encuentran en la mayoría de
supermercados, y a los consumidores les encanta la conveniencia de estos
alimentos que están listos para comer.
Benny
Bruton, un patólogo de plantas con el
Laboratorio
Sur-Central de Investigación Agrícola de
ARS en Lane, Oklahoma, evaluó las
plantas de sandía injertadas en los patrones de calabaza y
confirmó que ellas son resistentes al hongo Fusarium, el cual causa la
enfermedad dañosa y costosa llamada marchitamiento. El injerto pudo
haber resuelto, por fin, el problema de la sandía blanda recién
cortada.
Mirando la desaparición de ganancias
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 El técnico
de ARS Rick Houser extrae licopeno de la sandía recién cortada.
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Los hongos Fusarium viven en el suelo y atacan las plantas en todas
etapas de crecimiento. Si los cultivadores continuamente cultivan las
sandías en el mismo suelo, eventualmente ellos tendrán un
problema llamado marchitamiento por Fusarium. Hasta ahora, los productores
estadounidenses de sandía han usado tres métodos para manejar el
suelo infestado con Fusarium: rotación de cosechas en los campos,
tratamiento con bromuro de metilo para matar el hongo, o sembrando cultivos
resistentes al hongo.
Las primeras dos soluciones están llegando a ser menos
factibles; hay menos tierra disponible para rotaciones de cosechas, y el
bromuro de metilo está siendo suspendido a causa de las preocupaciones
ambientales. Cultivos de sandía están disponibles con resistencia
variada a solamente dos razas de Fusarium, pero sandías injertadas
tienen resistencia a todas las tres razasy tienen el beneficio adicional
de la firmeza.
Injertando: una practica antigua con potencial nuevo
En Japón, Corea del Sur, y algunos países europeos, los
productores de sandía no han tenido la ventaja de alternar sus cosechas
de un campo al otro porque sus recursos de tierra están muy limitados.
Por consiguiente, para evitar este dilema de los cincuenta años
anteriores, los cultivadores en esos países han injertado sus plantas de
sandia en los patrones de calabaza.
Bruton dice que el sector de sandía estadounidense
anteriormente no aceptó esta técnica de injertar porque fue
considerada demasiada costosa, y productores tuvieron tierra suficiente para
alternar las cosechas de sandía de un campo al otro.
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 La sandía
injertada en el patrón de la calabaza (Cucurbita). La sandía que
resulta de este proceso ganará resistencia al marchitamiento por
Fusarium y en la calidad de fruta de este injerto. |
En cooperación con Abbott
& Cobb Seed Company, un líder nacional en el sector de la
sandía, Bruton y sus colegas evaluaron las plantas de sandía
injertadas en los patrones de calabaza. La variedad de sandía y el
patrón fueron seleccionados cuidadosamente para crear la
combinación ideal, él dice. Otro socio en el sector de la
sandía, Speedling, Inc., hizo
los injertos en su vivero en Alamo, Texas.
Calidad aumentada de fruta
Bruton dice que la práctica de injertar las plantas de
sandía en otros patrones ha sido reportada a producir fruta de calidad
inferior--aunque en otros casos, estos efectos no fueron reportados. Pero
Bruton y sus colegas encontraron que la fruta producida por ciertas plantas
injertadas es por lo menos de 25 a 30 por ciento más firme.
En el estudio, Bruton trabajó con
Wayne
W. Fish, un bioquímico de ARS en Lane, y Warren Roberts, un
horticultor en el Centro Wes Watkins de Investigaciones Agrícolas y
Extensión (WWAREC por sus siglas
en inglés) de la Universidad Estatal de
Oklahoma.
"Las plantas injertadas tienen la ventaja adicional de resistencia a
muchos patógenos de suelo y a Fusarium", dice Bruton.
Otros científicos de ARS han encontrado que la sandía
contiene más licopeno por porción que otras verduras o frutas.
Licopeno da el color rojo a sandias y tomates y es pensado de ser un
antioxidante poderoso que podría ayudar a reducir el riesgo de
enfermedades relacionadas con la edad.
Fish evaluó licopeno y niveles de azúcar y dice que la
técnica de injertar no reduce esos beneficios. Fruta más firme
puede ser una ventaja grande para los cultivadores porque el mercado nicho de
sandía y melón que está creciendo lo más
rápidamente es el mercado de fruta recién cortada. Este sector
del mercado predice que sandía y melón recién cortada
será eventualmente un mercado aún más grande que las
ensaladas y verduras recién cortadas.
"Granjeros deberían recibir un precio alto a cambio de un
producto superior", Bruton dice.
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 Wyatt O'Hern, quien
es un técnico de la Universidad Estatal de Ohio, prepara pedazos de
sandía para un estudio de fruta recién cortada, mientras la
técnica de ARS Diann Baze analiza las muestras para la
concentración de azúcar. |
"Injertar no es para todos los cultivadores", explica Bruton. "Los
cultivadores deben evaluar su situación y determinar lo que es mejor
para ellos. Nuestra evidencia hasta ahora indica que tenemos una fruta mucho
más firme, y la firmeza es una de las características más
importantes para satisfacer los consumidores".
El impacto económico de injertar
Los cultivadores recientemente gastaron hasta 350 dólares por
acre para los tratamientos con bromuro de metilo para controlar el
marchitamiento por Fusarium. Merritt J. Taylor, quien es el director y
economista de WWAREC, dice que los trasplantes injertados deberían ser
una opción accesible para muchos productores sin ese costo. Los
resultados preliminares indican que los granjeros requerirán menos
plantas injertadas por acre para producir los mismos rendimientos y
podrían necesitar menos fertilizante por acre. Esto debería
ayudar a controlar los costos de producción.
Alguna nueva dirección en la producción agrícola
requerirá ajustes en las prácticas agrícolas. Si la
práctica de injertar se hace popular en los Estados Unidos, Roberts
dice, habrá un mercado para la gente que puede hacer las operaciones de
injertar en ambientes controlados y entonces transportar las plantas a
través de los Estados Unidos. Él dice que hay muchas
combinaciones de patrones de sandía y calabaza que todavía
necesitan ser evaluadas por rendimiento y calidad.Por Jim Core, ARS.
La versión en inglés de "Injertar la sandía en
los patrones de calabaza hace una fruta más firme y saludablel"
("Grafting
Watermelon onto Squash or Gourd Rootstock Makes Firmer, Healthier
Fruit") fue publicada en la revista 'Agricultural Research' de julio
2005.