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Una fábrica de conservas de tomates se enfrenta a los problemas difíciles de reciclar el agua / enero 2009 / La revista de Investigación Agrícola

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Tomates destinados a una fábrica de conservas. Enlace a la información en inglés sobre la foto
Tomates destinados a una fábrica de conservas

Una fábrica de conservas de tomates se enfrenta a los problemas difíciles de reciclar el agua

Las frutas y verduras recién cosechadas y envasadas en latas, tarros o paquetes asépticos son convenientes y nutritivas.

Pero las fábricas de conservas—tales como las fábricas de jugos y las vinaterías—requieren mucha agua limpia y fresca para lavar y procesar las cosechas de campos, huertos y viñas.

Eliminar el agua después de usarla es un problema para muchas de las fábricas de conservas en EE.UU. Nuevas reglas ambientales estrictas significan que las fábricas de conservas no pueden usar las opciones anteriores para deshacerse del agua usada.

Los expertos en el Laboratorio George E. Brown Jr. de Salinidad mantenido por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS por sus siglas en inglés) en Riverside, California, están ayudando a desarrollar maneras económicas y amigables con el medio ambiente para manejar este agua usada.

Tres científicos del suelo—Don Suarez y Pete Shouse con el ARS y Scott Lesch con la Universidad de California en Riverside—se han unido con la Liga de Procesadores de Alimentos de California en Sacramento para usar las prácticas mejores basadas en ciencia sobre el manejo de agua para resolver los problemas de reciclar el agua de las fábricas de conservas.

Ahora mismo, los científicos están determinando cómo una fábrica principal en California puede obtener más valor del agua residual después de procesar tomates frescos. La fábrica de conservas ahora usa el agua residual para regar campos de forraje finalmente usado para alimentar el ganado vacuno.

Los científicos en Riverside tienen el conocimiento apropiado para este proyecto: La fábrica usa una forma de sal—hidróxido de sodio o hidróxido de potasio—para aflojar la piel apretada de los tomates. Una porción de la sal se queda en el agua residual.

Para aumentar el valor del agua residual, Suarez espera que pueda reemplazar el cultivo de forraje de hoy en día con alfalfa de valor más alto para alimentar al ganado lechero.

Los científicos ya han usado su propia tecnología del laboratorio—llamada caracterización electromagnética de salinidad—y su propio software para mapear los niveles de sal en los campos regados con el agua residual. Por análisis de estos mapas, ellos han determinado los sitios mejores para tomar las muestras de la química del suelo necesitadas para determinar los niveles de otras sustancias problemáticas—tales como el boro—que podrían lixiviar al agua subterránea.

"Hemos encontrado varias áreas que tienen una proporción de absorción de sodio (SAR por sus siglas en inglés) de más de 15", dice Shouse. "Nuestra experiencia ha mostrado que la producción de cosechas será poco productiva, en el mejor de los casos, en los sitios que tienen un SAR de 15 o más".

Algunas áreas tienen una corteza muy dura de sal en la superficie del suelo. "Las semillas tienen mucha dificultad en germinar por esa corteza", dice Shouse. Además, la corteza impide la infiltración de agua, de este modo limitando su penetración por el suelo para alcanzar las raíces de plantas. Se puede aumentar la productividad de estas áreas del campo haciendo cambios en el manejo del suelo, tales como agregar yeso u otros compuestos al suelo.

"También estudiamos la frecuencia y la uniformidad de las aplicaciones del agua", dice Suarez. Regar más frecuentemente—sin regar demasiada—puede ayudar a prevenir del suelo de secarse y agrietarse, él dice. Las grietas pueden servir como canales directos al agua subterránea y pueden exacerbar la lixiviación indeseable.

"Una uniformidad mejorada de riego asegura que cantidades iguales de agua están alcanzando todas las áreas del campo", Suarez dice. "Este manejo ayuda a prevenir la lixiviación, aumentar los rendimientos de cosechas, y evitar malgastar el agua. Mejorar las tasas de infiltración en las áreas de sal en el campo también aumentará la uniformidad de infiltración a través del campo".

"Estas ideas no son nuevas", Suarez dice, "pero la colaboración con la liga para reciclar el agua es nueva para ARS". — Por Marcia Wood, ARS.

La versión en inglés de "Una fábrica de conservas de tomates se enfrenta a los problemas difíciles de reciclar el agua" ("Tomato Cannery Tackles Tough Water-Reuse Issues") fue publicada en la revista 'Agricultural Research' de enero 2009.

Última Modificación: 1/2/2009
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