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United States Department of Agriculture

Agricultural Research Service

¡Super Soya! / enero 2006 / La revista de Investigación Agrícola

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Botellita pequeña de glyceollins agarrada con dedo y pulgar. Enlace a la información en inglés sobre la foto
Mezcla purificada de glyceollins. Glyceollins inducidos han mostrado la capacidad de bloquear in vitro una hormona llamada estradiol. Científicos están investigando glyceollins para determinar si los compuestos muestran propiedades anti-cáncer en ratones.

¡Super Soya!

Usos medicinales para los compuestos de soya podrían llegar pronto

Tofú no es la única solución si quiere más soya en su dieta. Hoy en día, las opciones nunca han sido mejores. Hay cereales y bocadillos enriquecidos con proteína de soya—o el sabor salado de las semillas tostadas de soya y chips de soya. Aun las personas que son golosas pueden encontrar satisfacción con postres cremosos y congelados hechos de leche de soya.

Hay una buena razón para el aumento reciente en la popularidad de soya. A pesar del exterior algo aburrido de la semilla de soya, dentro de la semilla hay docenas de sustancias químicas muy saludables que podrían ser muy valiosas a la salud humana. Así como investigadores a través del país, están descubriendo que algunos de estos compuestos muestran potencial para proteger el corazón, parar la pérdida de hueso en el período posmenopáusico, y evitar ciertos tipos de cáncer.

Stephen Boué, un químico con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS), estudió la composición fitoquímica de soya en el Centro de Investigación de la Región Sureña (SRRC por sus siglas en inglés) en Nueva Orleáns, Luisiana. (Boué trabaja ahora con ARS en Oxford, Misisipí.) Según Boué, soya contiene fitoestrógenos--compuestos semejantes a estrógenos y encontrados en algunas plantas--que pueden tener un papel importante en la salud humana.

Betty Shih observa datos de cromatografía sobre los glyceollins. Enlace a la información en inglés sobre la foto
La química Betty Shih usa la cromatografía líquida de alta resolución para vigilar la pureza y cantidad de glyceollins producidos por las semillas de soya tratadas con Aspergillus sojae.

“Ya que fluctuaciones hormonales en las mujeres posmenopáusicas pueden aumentar su riesgo de desarrollar el cáncer o perder el hueso”, dice Boué, “los fitoestrógenos derivados de plantas posiblemente podrían reducir ese riesgo si incluidos en la dieta”.

Ya se sabe que la gente que comen una dieta rica en fitoestrógenos de soya tienen menos frecuencia de varias enfermedades, incluyendo cáncer del seno y de la próstata.

Pero antes de que los consumidores comen mucha soya, científicos necesitan determinar cuáles de los compuestos de la planta son más beneficiosos para la salud humana. Después de todo, estas sustancias químicas potentes pueden tener una gama de efectos en el cuerpo. Otro factor que complica el asunto: sin hacer caso cuántos alimentos ricos en soya se come, todavía se puede perder una de las mejores ofertas de la soya.

Cuando el estrés es una cosa buena

Los compuestos de soya de más interés para Boué son aquellos llamados ‘glyceollins’ en inglés.

En el laboratorio, Carol Carter-Wientjes y Ed Cleveland examinan una caja de semillas de soya tratadas con un microorganismo para producir glyceollins. Enlace a la información en inglés sobre la foto
La bióloga Carol Carter-Wientjes y el microbiólogo Ed Cleveland examinan una preparación de semilla de soya previamente inducida por tratamiento con el microorganismo de grado alimentario Aspergillus sojae para la producción de glyceollins.

Hace tres años, él y sus colaboradores en el Centro Tulane-Xavier de Investigación Bioambiental en Nueva Orleáns descubrieron que, en ensayos de laboratorio, los glyceollins pueden prevenir el crecimiento de las células de cáncer del seno que son dependientes de las hormonas. Sus hallazgos fueron publicados en 2001 en el ‘Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism’ (Revista de Endocrinología Clínica y Metabolismo).

Pero a pesar de los poderes prometedores de glyceollins, no se encuentran en los productos de soya actualmente en el mercado. Otros compuestos que son buenos para la salud también podrían estar ausentes.

La razón para su ausencia parecería extraña. Es porque las plantas de soya hoy en día no reciben suficiente estrés.

“A diferencia de sus antepasados, las plantas de soya hoy en día se cultivan en campos limpios que no tienen muchas enfermedades”, dice Ed Cleveland, un microbiólogo y líder de investigaciones de la Unidad de Investigación de la Seguridad de Alimento y Forraje, actualmente basada en Baton Rouge, Luisiana. “Esto significa que las plantas no están siendo desafiadas por los patógenos y insectos que las plantas encontrarían normalmente en la naturaleza.

“Cuando enfrentada con enfermedad o estrés, la planta de soya—como la mayoría de plantas—aumentará sus defensas naturales y comenzará a producir compuestos protectores”, él dice. “Estos productos químicos beneficiosos que protegen la planta muestran potencial en los estudios de la salud humana”.

Con el uso de cromatografía líquida, Stephen Boué aísla glyceollins de un extracto de semillas de soya. Enlace a la información en inglés sobre la foto
Usando la cromatografía líquida de alta resolución de ‘prep-scale’, Stephen Boué aísla glyceollins de un extracto metanólico de semillas de soya tratadas con Aspergillus sojae.

¿Qué necesitará para estimular las plantas de soya a producir niveles altos de los glyceollins beneficiosos? Según Cleveland, “Se tendrá que cultivar las plantas de soya en campos infestados por el hongo y las enfermedades—básicamente debajo de condiciones que podrían destruir la cosecha”.

Se necesita un hongo

Pero Boué descubrió una manera para provocar esta reacción química en el laboratorio, sin la dificultad de cultivar las plantas en el campo.

Trabajando con la bióloga Carol Carter-Wientjes, Boué encontró el hongo adecuado para crear el tipo de amenaza de enfermedad necesaria para causar que las células en las plantas de soya produzcan niveles altos de glyceollins.

Los investigadores encontraron su solución en un lugar inesperado: la salsa de soya. Eso es porque el hongo más eficaz en estimular las plantas de soya es el mismo usado para fermentar las semillas de soya para hacer la salsa de soya. Este hongo se llama Aspergillus sojae.

Stephen Boué y Matthew Burow examinan los resultados de combinar células de cáncer de mama con diferentes concentraciones de glyceollins. Enlace a la información en inglés sobre la foto
El químico Stephen Boué (izquierda) de ARS y el biólogo Matthew Burow de la Universidad de Tulane examinan los resultados de combinar las células MCF-7 con concentraciones diferentes de glyceollins.

Cleveland y otros investigadores que están estudiando las especies de Aspergillus en SRRC ya habían probado que el hongo es bastante inocuo para la producción de alimentos—indicando que sería seguro para los estudios de Boué y Carter-Wientjes.

Casi inmediatamente, los investigadores recibieron una señal positiva de sus semillas tratadas. Después de remojar las semillas por pocas horas para prepararlas para la germinación, los investigadores espolvorearon una versión seca de A. sojae en las superficies cortadas de los legumbres.

“Solamente pocos días después del tratamiento”, dice Carter-Wientjes, “vimos que las superficies cortadas se cambiaron al color rojo oscuro. Supimos que una reacción bioquímica estaba ocurriendo y que los glyceollins estaban siendo producidos”.

Con más análisis, Boué confirmó que glyceollins estaban siendo producidos por las plantas de soya. Otra investigadora de SRRC, la química Betty Shih, aisló compuestos suficientes del procedimiento de laboratorio para usar en estudios de salud. Boué compartió muestras de los glyceollins con investigadores médicos, incluyendo Matthew Burow de Tulane-Xavier.

Cajas de Petri teñidas para revelar colonias individuales de células de cáncer de mama--algunas tratadas con glyceollins--para contarlas. Enlace a la información en inglés sobre la foto
Cajas de Petri son teñidas así que las colonias de células MCF-7 son visibles para contarlas. No hay tantas colonias de células después del tratamiento con los glyceollins (derecha), comparadas con las células no tratadas (izquierda). Esto indica una inhibición potencial de la proliferación de células de cáncer.

Hallazgos provechosos

Hasta ahora, los resultados de los estudios médicos son prometedores. El grupo de Burow en Tulane, en sus estudios, inyectó los ratones con células de cáncer del seno y entonces trató a los animales con glyceollins.

“Mis cooperadores en Tulane están descubriendo que los glyceollins de sus semillas de soya están parando la proliferación de las células de cáncer", dice Boué. “Estas investigaciones podrían llevar a un tratamiento de medicina o terapia para el cáncer del seno”.

Boué y sus colegas en SRRC también produjeron un aislamiento de proteína de sus semillas de soya inducidas. En el futuro, este aislamiento, el cual contiene glyceollins, puede ser la base de alimentos de salud, tales como bocadillos de proteína de soya. Otro grupo de investigadores médicos está trabajando con Boué para verificar los efectos en los primates que se alimentaron una dieta de la proteína inducida de soya.

Si colaboradores continúan encontrando resultados positivos, el próximo paso para Boué y colegas será el desarrollo de un método eficaz para tratar semillas de soya en una escala grande.

“Este método podría involucrar identificando los genes que tienen un papel en la producción de glyceollins”, Boué dice, “o desarrollando una rociada o tratamientos químicos que pueden ser aplicados seguramente a las plantas de soya”.—Por Erin K. Peabody, ARS.

La versión en inglés de "¡Super Soya!" ("Super Soy!") fue publicada en la revista 'Agricultural Research' de enero de 2006.

Última Modificación: 1/6/2006
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