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 El químico
Olusola Lamikanra corta un melón que está sumergida en el agua,
mientras Karen Bett-Garber, una experta en las características
sensoriales de alimento, prepara las muestras cortadas para análisis.
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Fruta fresca se mueve en el "carril
rápido"
Con respecto al comer, muchos estadounidenses valoran la
convenienciauna mentalidad que puede afectar nuestras cinturas.
Afortunadamente, la expresión "comida rápida" está
comenzando a incluir frutas y verduras vistosas y ricas en fibraya
peladas, cortadas y listas para comer.
Piensa en pedazos de piña madurada perfectamente, sin el labor
de cortar la cáscara fuerte. O melón dulce y fragrante que ha
sido cortado y envasadosin la molestia de quitar las semillas pegajosas
del corazón de la fruta.
La idea se pone de moda. Según la
Asociación Internacional de
Verduras Recién Cortadas, las frutas y verduras recién
cortadas son entre las categorías de comida que están creciendo
más rápidamente en los supermercados estadounidenses. Ventas en
EE.UU. de verduras recién cortadas aumentaron de 3,3 mil millones de
dólares en 1994 a 11 mil millones en 2000, y son estimadas a alcanzar 15
mil millones de dólares en 2005. Verduras recién cortadas,
incluyendo ensaladas listas para comer, componen la mayoría de las
ventas.
Pero
Olusola
Lamikanra, un químico en la
Unidad
de Investigación de Procesamiento de Alimentos y Calidad Sensorial
mantenida por ARS en Nueva Orleáns, Luisiana, está trabajando
para obtener una parte más grande del mercado para frutas recién
cortadasy para hacer estas frutas más disponibles a los
consumidores.
"Lo que están limitando las posibilidades para las frutas
recién cortadas son los cambios fisiológicos y bioquímicos
que ocurren cuando las frutas están procesadas y almacenadas", dice
Lamikanra. "Comparadas con las verduras, las frutas usadas comúnmente
para el mercado de productos recién cortados generalmente tienen un pH y
contenido de agua más alto. Estos son factores que hacen las frutas
más vulnerables a los microorganismos y a los cambios
enzimáticos."
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 La trabajadora del
laboratorio Myrna Franklin prepara muestras de melon para las pruebas
sensoriales por participantes entrenados. |
Esto significa que cuando la fruta se corta, hay una buena
probabilidad que calidades sensoriales, tales como sabor y textura,
serán cambiadas, nutrientes serán perdidos, y bacterias y hongos
serán introducidos.
Por los últimos seis años, Lamikanra ha observado
mientras las frutasprincipalmente melonesse cortan, se dividen en
cuartos, y se cortan en dados. Él entiende como los tejidos de plantas
responden al estrés de procesamiento y ha desarrollado métodos
para manipular lo que se llama "el sistema de alerta" en una verdura o fruta
cuando es cortada.
Confundiendo las señales
La mayoría de nosotros no pensamos mucho sobre el acto de
cortar una manzana. Pero en el momento que un cuchillo penetra la
cáscara de un pedazo de fruta, una serie de eventos fisiológicos
comienza.
"Cuando la fruta se corta, los señales eléctricas,
químicas y hormonales se envían a través del tejido de la
planta", dice Lamikanra. "Es como un mensaje de muerte que envía, y la
planta tiene que hacer ajustes para eso."
Estas señales, las cuales pueden ser transmitidas dentro de
segundos, inician reacciones defensivas que promueven la curación de
heridas, defensa contra los ataques bacterianos, y generalmente protegen las
células de plantas contra más estrés.
Lamikanra ha encontrado maneras para usar esta biología de
plantas a su ventaja. "El momento importante es cuando los tejidos son
cortados", él dice. "En este momento es cuando estoy tratando de alterar
las señales de plantas y cambiar cómo las plantas normalmente
responderían."
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 Daphne Ingram (de
pie), una experta en las características sensoriales de alimento,
trabaja con los participantes (de izquierda) Felice Fowler, Rupert Gwaltney, y
Stella Dabbs para evaluar muestras de referencia de atributos de sabor
encontrados en melón recién cortado. |
Las células de plantas comunican señales de
estrés si algo cambia la presión de turgor dentro de los tejidos
de planta. Cortar un pedazo de frutacomo estallando un
globoseguramente causará un cambio de presión. Así
que para prevenir las enviadas de las señales, Lamikanra ha cortado la
fruta mientras que está sumergida en el agua.
"Cortando el melón sumergido en agua", Lamikanra dice, "podemos
controlar la presión de turgor, porque el agua forma una barrera que
previene el movimiento de los fluidos de la fruta mientras el melón se
corta".
El ambiente acuoso también ayuda a mover las enzimas
potencialmente dañosas fuera de los tejidos de planta. Cuando la fruta
se corta, las enzimaslos cuales normalmente son aislados de otras partes
de las plantasson forzados a interactuar con substratos de la planta
(sustancias químicas en que las enzimas actúan). Mezclar las
enzimas y substratos puede causar reacciones químicas destructoras, como
ocurre cuando pedazos de manzanas recién cortados cambian al color
moreno.
"Usando este procesamiento bajo del agua, podemos agregar compuestos
tales como calcio que pueden reducir aún más los mecanismos que
señalan heridas", dice Lamikanra. Agentes antimicrobianos también
pueden ser mezclados en el agua.
Lamikanra todavía está trabajando para mejorar los
diseños de ingeniería con respecto a su tecnología de
procesamiento sumergido. Él dice que este enfoque es ideal para las
verduras, porque ellas no requieren tanto pelando o separación como las
frutastareas que son más difíciles de hacer bajo del agua.
Calor y la luz ultravioleta
Lamikanra usa otra señal del medio ambiente para engañar
los tejidos de planta: el calor. Sometiendo los melones por un período a
temperaturas de 50 grados F. más altas que las temperaturas que son
típicas durante su crecimiento, él causa que los tejidos de fruta
produzcan un grupo único de proteínas.
"Esta reacción es ubicua a través de microorganismos,
plantas, y aun animales," dice Lamikanra. "La planta produce proteínas
de choque de calor que previenen las proteínas asociadas con heridas de
formarse, y protegen el tejido dañado contra estrés más
tarde."
Por ejemplo, un choque de calor de 115 grados F por tres minutos
previene la producción, por el tejido de hojas de lechuga, de ciertas
enzimas que con el tiempo causaría el tejido a ponerse moreno. Este
tratamiento con calor ligero es suficiente para producir proteínas de
choque de calor sin dañar la calidad del tejido.
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 El químico
Olusola Lamikanra rebana un melón debajo de la luz ultravioleta,
causando una reacción defensiva en el tejido de la fruta.
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Para sus estudios, Lamikanra calentó melones enteros,
previamente almacenados a 40 grados F, dentro de un baño de agua a una
temperatura de 144 grados F por una hora. Luego enfrío los melones a 40
grados F por la noche antes de cortarlos. La fruta cortada se mantuvo
más fresca y más crujiente durante almacenaje a 50 grados F.
"También hay interés en usar este tratamiento de calor
para el propósito de cuarentena. Sería un método ideal
para los melones, porque muchos melones son importados a este país",
dijo Lamikanra.
Esperando proveer tantas opciones como sean posibles a los
procesadores alimenticios, Lamikanra ha probado otra tecnología para
prolongar la vida de estante de las frutas cortadas. Aunque la luz ultravioleta
tradicionalmente ha sido usada para esterilizar los alimentos, también
puede ser usada para interrumpir la reacción clásica de la planta
al estrés.
"Cortar un melón bajo de la luz ultravioleta", dice Lamikanra,
"causa una reacción hipersensitiva de defensa a ocurrir dentro de los
tejidos de la planta".
Como parte de la reacción, la planta produce ciertas enzimas
peroxidasas, las cuales Lamikanra dice funcionan como antioxidantes
protectoras. Él compara esta reacción de planta con la manera en
que nuestros cuerpos crean anticuerpos cuando confrontados con estrés
ambiental.
Fruta cortada de melones procesados bajo la luz ultravioleta
también se mantuvo fresca algunos días más.
Probando nuestros "sentidos"y sensibilidad
Lo que distingue el trabajo de Lamikanra de otros en su campo es que
él trabaja a lado de
Karen
Bett-Garber, una experta en las características sensoriales de
alimento. Ellos están tratando de determinar si frutas cortadas con sus
métodos novedosos de procesamiento en realidad tienen un sabor
más freso por más tiempo.
Bett-Garber supervisa actividades en el laboratorio sensorial en el
Centro de Investigaciones de la Región Sureña (SRRC
por sus siglas en inglés) in Nueva Orleáns. Ella realiza estudios
con participantes entrenados para determinar si las tecnologías de
procesamiento alimentario ahora siendo desarrolladas por científicos de
SRRC están, en realidad, mejorando la calidad sensorial desde el punto
de vista de seres humanos.
Según Bett-Garber, las tecnologías de Lamikanra son
exitosas.
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 La participante
Dorothy Duplantier prueba una muestra de melon debajo de luces amarillas que
enmascaran las diferencias de color en las muestras. Usando términos
específicos, describirá el sabor del melon. |
"Hemos visto una duración mejorada en los sabores afrutados en
melones procesados con sus métodos", dice Bett-Garber. "Esa es nuestra
meta: mantener estos sabores por más tiempo".
Participantes en los estudios son seleccionados cuidadosamente para
participar en las evaluaciones sensoriales. "Al principio, probamos personas
para determinar si ellos tienen capacidades normales de gustar y oler", dice
Bett-Garber. "Se puede perder algunas sensibilidades a causa de envejecimiento,
pero todavía continúa en la gama normal".
Fundamental al método de evaluación sensorial es el
vocabulario que los participantes pueden usar para describir, en detalle, sus
experiencias sensoriales. Para las investigaciones del melón,
términos seleccionados para describir el aroma incluyen
"aromático dulce", "productos químicos", "olor a moho", "olor
afrutado de melón", "rancio" y "olor a pintura".
"Melón es un sabor muy complicado", ella dice. "Queremos un
melón que tiene un sabor distintivo de melón, distinguible del
sabor del melón honeydew, por ejemplo".
¿Qué causa un aroma rancio o un olor a pintura?
Según Bett-Garber, estos están asociados con melones inmaduros.
"Interesantemente, los compuestos responsables para impartir este aroma son
iguales con los involucrados cuando nuestros voluntarios huelen cacahuetes
rancios", ella dice.
Bett-Garber ha desarrollado y refinado léxicos de sabores
decir, grupos de términosno sólo para melones, sino
también para melones honeydew, sandías, manzanas y duraznos.
Para desarrollar el léxico para melones, por ejemplo, ella
involucró a los participantes y les presentó a ellos una gama de
melones que eran inmaduros, maduros, muy maduros, etcétera. "Los
participantes entonces describieron las varias muestras", ella dice. "Los
términos que usaron nos ayudaron a desarrollar un léxico que
refleja todos los aspectos de sabor de las muestras de melón.
"De esta manera, aprovechamos de las capacidades sensoriales de los
participantes, y de sus experiencias de vida, ya que el oler puede ser una
experiencia tan memorable". Por Erin Peabody, ARS.
La versión en inglés de "Fruta fresca se mueve en el
'carril rápido'" ("Fresh-Cut Fruit Moves into the Fast
Lane") fue publicada en la revista 'Agricultural Research' de agosto
2005.