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 Alimentos ricos en
zinc incluyen pollo, huevos, queso, ostras, carne, frijoles y
cacahuetes.
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Niveles bajos de zinc podrían impedir su
respiración
Hay personas que pueden hacer ejercicio habitualmente con mucha
energía, pero hay otras que tienen que sentarse pronto después de
llegar al gimnasio. ¿Cuál es la razón por la
diferencia?
Una respuesta podría ser encontrada en la relación entre
una enzima común y cantidades minúsculas de zinc en esta enzima.
Se piensa que cientos de enzimas dependientes de zinc son involucrados en
respuestas metabólicas claves que regulan el gasto de energía.
Consumir niveles de zinc más bajos que la Ingesta Dietética
Recomendada (RDA por sus siglas en inglés) podrían afectar
negativamente el cuerpo, particularmente durante ejercicio.
Una enzima dependiente de zinc es anhidrasa carbónica, la cual
ayuda al cuerpo a remover subproductos de actividad celular diaria. La enzima
transfiere dióxido carbono de los tejidos del cuerpo a la sangre, y
entonces de la sangre a los sacos aéreos en los pulmones así que
el dióxido carbono puede ser soltado.
Un estudio publicado en 2005 por el fisiólogo
Henry
C. Lukaski del Servicio de Investigación Agrícola (ARS por sus siglas en inglés) muestra
que niveles bajos de zinc en la dieta impide la actividad de anhidrasa
carbónica en los glóbulos rojos de la sangre. Esto pone a prueba
la respuesta metabólica durante ejercicio. Lukaski es el director
asistente del Centro Grand Forks de Investigación de Nutrición
Humana (GFHNRC
por sus siglas en inglés) en Grand Forks, Dakota del Norte.
"El corazón y el cerebro tienen sensores químicos que
pueden determinar cuando dióxido carbono se está acumulando en el
cuerpo", dice Lukaski. "Esos sensores estimulan el cuerpo a tratar de trabajar
más arduamente. El resultado es que la persona podría comenzar
sofocarse mientras el corazón lucha por bombear sangre a los pulmones
para expulsar subproductos".
Voluntarios en el estudiohombres jóvenes activos entre
las edades de 20 a 40 añostenían una reducción
significativa en su eficiencia fisiológica mientras haciendo ejercicio
después de una reducción en su consumo de zinc por nueve semanas.
Ingirieron 3,5 miligramos (mg) diaria, una cantidad que es como un tercero de
la Ingesta Diaria Recomendada de 11 mg diaria.
Por contraste, después de una pausa de seis semanas, el mismo
grupo hizo ejercicio en la misma manera por nueve semanas más mientras
recibiendo suplementos de 15 mg de zinc diaria. Durante ese tiempo, su
respuesta psicológica fue normal mientras haciendo ejercicio.
El estudio muestra cómo el consumo bajo de zinc afecta la
actividad de anhidrasa carbónica en los glóbulos rojos de la
sangre, y en la función del corazón durante ejercicio.
"Durante los períodos de consumo bajo de zinc, el
dióxido carbono no puede escapar y de este modo se acumula hasta la
célula de músculo", dice Lukaski. "El resultado es células
llenas de ácido, las cuales requieren más oxigeno para remover
subproductos tóxicos".
Una evaluación personal de su consumo de nutrientes, incluyendo
el zinc, está disponible gratis de USDA por Internet en
www.mypyramidtracker.gov/. El
usuario ingresa todos los alimentos que ha comido por lo menos dos días
o más. El programa calculará la cantidad de zinc consumido de
alimentos y comparará eso con la ingesta recomendada de zinc basada en
su edad y género. Buenas fuentes de zinc incluyen ostras, cereales
fortificados, carne magra, y frijoles. Por Rosalie Marion
Bliss, ARS.
La versión en inglés de "Niveles bajos de zinc
podrían impedir su respiración" ("Low Zinc Levels
Could Take Your Breath Away") fue publicada en la revista 'Agricultural
Research' de abril 2006.